Louis, adolescente de 15 años que cría aves de corral, quiere salvar las razas antiguas de gallinas y conejos de su tierra: "Me gustaría crear mi propia estirpe"
El joven francés tiene clarísima su vocación y ya gestiona su propia granja mientras se prepara para iniciar sus estudios de veterinaria.

"¿Qué quieres ser de mayor?". Prácticamente todos hemos tenido que responder a esta pregunta durante nuestra infancia. Lo más habitual es que los sueños de los niños no coincidan en absoluto con su futura ocupación laboral, ya que los gustos cambian radicalmente con el paso de los años. Sin embargo, hay quienes tienen su vocación grabada a fuego desde que tienen uso de razón.
La historia de Louis Savary es un claro ejemplo de ello. Así lo expone el medio francés Ouest-France en un reciente reportaje.
La conexión de Savary con los animales viene de muy lejos. Cuando era apenas un crío, sus padres compraron unas cuantas gallinas y él, con tan solo cuatro años, ya se encargaba de darles de comer a diario. Su interés fue a más y, a los 10 años, empezó a frecuentar la Asociación Avícola de Cherburgo y Cotentin, donde absorbió como una esponja todos los conocimientos necesarios sobre la cría y el cuidado de estas especies.
Uno de los avicultores más jóvenes de Francia
Hoy en día, a sus 15 años, Louis se ha convertido por méritos propios en uno de los avicultores más jóvenes de toda la región. En su particular granja gestiona y cuida con mimo de una veintena de gallinas, otros tantos conejos, siete palomas y tres gansos. Su gran objetivo es proteger y preservar las razas antiguas y autóctonas de su zona.
El joven destaca el inmenso valor de seguir compartiendo experiencias y conocimientos con los miembros más veteranos de la asociación. “En la última asamblea general, hablamos de las ubres, que son menos efectivas que los cuellos de botella, así que voy a cambiarlas”, apunta.
Veterinaria, osteopatía y una estirpe propia
Lejos de conformarse, los planes de este adolescente pasan por seguir expandiendo su proyecto rural mientras arranca su formación profesional. “Pronto me gustaría crear mi propia estirpe con dos conejos, pero eso lleva tiempo”, detalla.
El próximo mes de septiembre, Louis dará un paso de gigante al ingresar en el programa de Ciencias y Tecnología Agronómicas del Campus Métiers Nature de Coutances. “Por ahora, quiero ser veterinario, pero ¿por qué no también osteópata animal?", concluye.
Mientras él tenga que hincar los codos y cumplir con su plan de estudios, sus padres ya se han comprometido a echarle una mano para mantener a flote las exigentes labores diarias de la granja.
