Maha, estudiante de enfermería de 22 años en Gaza: "La educación es un derecho, ¿por qué se trata como un privilegio para nosotros? ¿Por qué tenemos que suplicar por ello?"
La joven consiguió una beca Erasmus+ para estudiar en España, pero sigue atrapada en la Franja de Gaza a la espera de un visado. Como ella, al menos una cuarentena de estudiantes admitidos en universidades españolas todavía no han podido salir del territorio.
Lo que para cualquier estudiante sería el comienzo de una nueva etapa se ha convertido para Maha en una larga espera llena de incertidumbre. La joven, de 22 años, logró una beca Erasmus+ para continuar sus estudios de Enfermería en España, pero meses después sigue atrapada en Gaza sin saber si podrá abandonar la Franja para incorporarse a la universidad.
Su caso forma parte de una situación que afecta a cientos de universitarios palestinos que han conseguido plaza en centros extranjeros, pero que permanecen bloqueados por la guerra, la falta de evacuaciones y las dificultades para completar los trámites administrativos necesarios para viajar.
Estudiar entre hospitales destruidos y profesores ausentes
Maha explica que completar su formación sanitaria en Gaza se ha convertido en una misión casi imposible. Las clases teóricas que recibe son, en muchos casos, grabaciones realizadas durante la pandemia y apenas puede resolver dudas porque algunos de sus profesores están heridos, han muerto o ya no pueden impartir docencia. A ello se suma la imposibilidad de realizar prácticas, ya que buena parte de los hospitales han quedado destruidos o funcionan al límite de su capacidad.
Después de más de dos años buscando becas en el extranjero, en marzo recibió la noticia que llevaba tanto tiempo esperando: una plaza para estudiar durante un año en una facultad española de Ciencias de la Salud. Sin embargo, tras solicitar el visado en abril, todavía no ha obtenido respuesta y ya perdió la fecha prevista para incorporarse a las clases.
Más de 1.200 estudiantes sin poder salir
Según la organización Gaza40+, actualmente más de 1.200 estudiantes palestinos admitidos en universidades de distintos países permanecen atrapados en Gaza. Entre ellos hay, al menos, unos 40 que esperan viajar a España para iniciar sus estudios.
Otra de esas estudiantes es Halla, aceptada en la Universidad Carlos III, que teme perder el próximo curso si la situación no se desbloquea.
Las organizaciones Gaza40+ y la Red Universitaria por Palestina critican que el proceso para obtener el visado resulta "opaco, confuso y complicado". Denuncian que muchos estudiantes no reciben confirmación de que su documentación ha sido registrada, desconocen el estado de sus expedientes y, en algunos casos, incluso han enviado su pasaporte original al consulado sin obtener noticias durante meses.
Mientras espera una respuesta, Maha insiste en que solo aspira a algo que considera básico: poder estudiar. "La educación es un derecho, ¿por qué se trata como un privilegio para nosotros? ¿Por qué tenemos que suplicar por ello?", se pregunta. Y concluye con un deseo compartido por muchos jóvenes gazatíes: "Merecemos seguridad, educación, dignidad y un futuro".