Maria Moskaleva, 16 años, hizo un dibujo que mandó a su padre a prisión dos años: "Los demás pintaron tanques para Rusia, yo dibujé lo que veía"
Cuatro años después, padre e hija descubren la libertad en Francia.

Un dibujo inocente contra la guerra fue lo que desencadenó el horror en una familia rusa. Todo ocurrió en abril de 2022, poco después del comienzo del conflicto en Ucrania, cuando una profesora de un colegio en Yefremov, a unos 300 kilómetros de Moscú, pidió a sus alumnos que dibujaran imágenes para apoyar a las tropas rusas que avanzaban en centroeuropa. La ilustración acabó con su padre en prisión y ella en un orfanato.
"Los demás pintaron tanques para Rusia. Decidí hacerlo tal y como lo veía", explica la adolescente, ahora, en conversación con Le Monde. El dibujo era claramente una demostración de su posición: una serie de misiles dirigidos a una madre y su hija mientras lloran bajo una bandera ucraniana. Además, fue la única que utilizó colores en su clase.
Bajo los misiles, María escribe, en la bandera rusa: "Niet Putinu, Niet Voïne [no a Putin, no a la guerra]". Tal y como explican ahora padre e hija, la profesora, alertada por otro estudiante llamó a la policía. Cuando recogió a la pequeña, los otros padres decían: "Tenemos que meterlo en la cárcel."
"Es vuestra guerra, no la nuestra"
Mi hija y yo no estamos librando ninguna guerra contra Ucrania. Es vuestra guerra, no la nuestra", respondió el padre de María, antes de ser llevado a la comisaría para un primer interrogatorio de tres horas y media. Fue entonces cuando los agentes le adelantaron lo que finalmente ocurrió a este padre soltero, propietario de una granja: "Vamos a quitarle a su hija, la mandaremos a un orfanato y tú irás directamente a prisión".
"Con ello, las autoridades pretendían darnos una lección: no pensar, no protestar, repetir los mensajes oficiales, impedir que nuestros hijos se expresen libremente", defiende Olga Podolskaya, miembro independiente electa del ayuntamiento de Yefremov, una de las pocas voces locales que lo defiende, en declaraciones al diario francés. Ella ahora está obligada al exilio.
"Condiciones de tortura"
De un momento a otro, la vida de esta familia cambio por completo. Lo primero, tal como él mismo cuenta ahora, un registro violento de su propia casa. "Me tiraron al suelo, me aplastaron la cabeza y la espalda. Lo saquearon todo, arrancando las fotos, vaciaron los armarios, voltearon la cama de María boca abajo. No es una búsqueda. Una destrucción total", lamenta.
Posteriormente, llegó la detención: dos meses de prisión. "Pusieron el himno ruso a todo volumen, y esposado, no podía taparme los oídos". Las condiciones eran "de tortura", asegura el padre de familia, que cuenta que estuvo apresado en "una celda de dos por un metro, donde de 17.00 a 21.00, tenía que estar de pie, sin sentarme". "Una tortura", describe.
Alexéi Moskalev fue puesto en libertad el 15 de octubre de 2024: "No puedes entender Rusia si no has pasado por sus prisiones". Finalmente, y después de estar bajo la vigilancia y amenaza rusa, padre e hija pudieron escapar hacia la libertad via Armenia gracias a una empresa que se dedica precisamente a ayudar los "pacifistas" en Rusia. Ahora, viven felizmente en Francia.
