Mariquilla, profesora de español en EEUU: "No entienden la sobremesa, no tienen ni un término equivalente en su vocabulario"
Esta docente andaluza bilingüe en Boston revela los cinco choques culturales que más "vuelan la cabeza" a sus alumnos y colegas estadounidenses.
Vivir en Estados Unidos siendo español es, a menudo, un ejercicio de paciencia y pedagogía. Según el INE, ya son más de 220.715 los españoles que residen en el gigante norteamericano, y entre ellos destaca Mariquilla, una profesora andaluza que trabaja en una escuela bilingüe en Boston.
A través de su canal de TikTok, Mariquilla ha desvelado qué es lo que más fascina (y confunde) a los estadounidenses sobre nuestra forma de vida.
El "misterio" de la sobremesa
Es, sin duda, la joya de la corona. Mariquilla es tajante: "No entienden la sobremesa, no tienen ni un término equivalente en su vocabulario".
Mientras que en España podemos pasar horas charlando tras el café, en EEUU lo habitual es levantarse nada más terminar de comer para dar un paseo o, si se está en casa, trasladar la charla directamente al sofá. El concepto de "quedarse pegado" a la silla simplemente no existe allí.
El formato de 24 horas
Para nosotros es lo normal, pero para ellos ver las 17:00 en un reloj es como intentar descifrar un código enigma. Ellos viven en el mundo del A.M. y P.M. "A ellos les encanta, pero les resulta rarísimo ver el formato de 24 horas", comenta la docente.
El "prefijo" María
Los nombres compuestos españoles son un auténtico rompecabezas en Boston. Allí suelen llamar a todo el mundo por su primer nombre, lo que genera situaciones confusas para las españolas llamadas María José, María del Mar o similares.
"María es solo un prefijo, no es nuestro nombre de verdad. Cuando se lo explicas, entonces ya empiezan a llamarte por tu nombre real", bromea Mariquilla.
Conservar el apellido al casarse
Este es uno de los choques más profundos. En Estados Unidos, la tradición de que la mujer adopte el apellido del marido sigue muy arraigada. "Cuando les dices que tú conservas tu apellido, que no lo cambias cuando te casas... para ellos es impactante", sostiene la andaluza.
Para un estadounidense, que una madre y sus hijos tengan apellidos distintos sigue siendo motivo de asombro.
Los horarios imposibles
Como era de esperar, el reloj biológico español sigue siendo el mayor misterio de la humanidad para los norteamericanos. Almorzar a las tres de la tarde, cenar a las diez o acostarse pasada la medianoche es algo que, sencillamente, les "alucina" y no logran procesar.