Mercedes y Lorenzo, de cuñados a pareja de jubilados: "A mí me ha gustado siempre"
Tienen una diferencia de edad de 26 años.

Lo que durante décadas fue una relación familiar terminó convirtiéndose en una historia de amor tardía. Mercedes y Lorenzo fueron cuñados durante la mayor parte de su vida, pero tras enviudar ambos encontraron en el otro un apoyo que acabó transformándose en algo más profundo.
Su historia se dio a conocer en el programa de televisión Y ahora Sonsoles, donde contaron cómo pasaron de compartir reuniones familiares como cuñados a compartir una nueva etapa como pareja.
Apenas un año después de perder a su marido, Gregorio, Mercedes comenzó a darse cuenta de que los sentimientos hacia su cuñado habían cambiado. La tristeza por la pérdida dio paso, poco a poco, a una complicidad especial que ninguno de los dos esperaba.
Un amor silencioso
Cuando Mercedes se casó con Gregorio, nunca se fijó en Lorenzo, el hermano mayor de su esposo. “En su momento no me fijé en él porque yo era muy pequeña”, explica ella. Entre ambos hay una diferencia de edad de 26 años, algo que en su juventud marcó claramente la distancia.
Sin embargo, Lorenzo confiesa que sus sentimientos venían de mucho antes. “A mí me ha gustado siempre”, reconoce. Desde que eran niños y coincidían en el pueblo, él ya sentía una atracción especial por Mercedes, aunque la vida los llevó por caminos distintos.
Cada uno formó su propia familia y construyó su historia. Durante años fueron simplemente cuñados, compartiendo celebraciones y encuentros familiares sin que nada hiciera sospechar el giro que daría el destino unos años más tarde.
Críticas y murmullos en el pueblo
La muerte de sus respectivas parejas marcó un antes y un después. En medio del duelo, comenzaron a acompañarse con más frecuencia. “Paseábamos para despejarnos un poco”, recuerda Lorenzo. Esos paseos se convirtieron en conversaciones largas, confidencias y una cercanía emocional que fue creciendo sin que apenas se dieran cuenta.
En el pueblo, los rumores comenzaron incluso antes de que ellos mismos asumieran lo que estaba ocurriendo. Los vecinos comentaban la cercanía entre ambos, mientras ellos seguían apoyándose mutuamente en silencio.
Fue entonces cuando Mercedes empezó a plantearse la posibilidad de dar un paso adelante. Incluso uno de sus hijos le dio un consejo inesperado: “Para que entre un extraño en casa, mejor que sea de la familia”, le dijo, según recuerda.
Cuando finalmente decidieron iniciar una relación, las críticas no tardaron en llegar. Aunque sus hijos aceptaron la decisión, en el entorno rural donde viven no todos lo entendieron ya que consideraban que había pasado demasiado poco tiempo desde la muerte de sus parejas: "Me decían que estaba loca por juntarnos a los meses de enviudar“, asegura Mercedes.
Amor en la madurez
La presión social fue intensa, pero ninguno de los dos quiso renunciar a la oportunidad de ser felices. Hoy, Mercedes y Lorenzo defienden su historia con serenidad. Aseguran que no traicionan el pasado, sino que honran la vida aprovechando la segunda oportunidad que les ha dado.
Tras años siendo cuñados, han encontrado en la madurez una relación basada en la compañía, el respeto y el cariño. “A mí me ha gustado siempre”, repite Lorenzo, esta vez ya sin secretos. Y es que el amor puede surgir en los momentos más inesperados y que, incluso frente a los prejuicios, siempre hay espacio para comenzar de nuevo.