Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
"Somos el barrio con el centro de salud más alejado y estamos en el centro: nos prometieron convivencia pero todo está pensado para los turistas": los vecinos de Cimavilla estallan contra la gentrificación

"Somos el barrio con el centro de salud más alejado y estamos en el centro: nos prometieron convivencia pero todo está pensado para los turistas": los vecinos de Cimavilla estallan contra la gentrificación

"Se está expulsando a la gente y desaparece el comercio de toda la vida".

Dos turistas, con sus maletas en una calle.
Dos turistas, con sus maletas en una calle.GETTY

Lo que durante años fue "un pueblo dentro de la ciudad" empieza a dejar de serlo. El barrio de Cimavilla, el más antiguo de Gijón, vive un punto de inflexión marcado por el auge del turismo y la presión inmobiliaria, algo que ha hecho que vecinos y asociaciones alerten de que se está poniendo en riesgo la vida cotidiana del barrio, según ha informado El Comercio. 

"Somos el barrio con el centro de salud más alejado de todo Gijón, ¡y eso que estamos en el centro!", denuncia uno de los residentes. La frase resume bien la paradoja que atraviesa Cimavilla: un enclave privilegiado, lleno de historia y atractivo turístico, pero cada vez más desconectado de las necesidades básicas de quienes lo habitan.

Un barrio con historia… y cada vez menos vecinos

Cimavilla no es un barrio cualquiera. Antiguo asentamiento romano conocido como Gigia, núcleo marinero durante siglos y hoy uno de los grandes reclamos culturales de la ciudad, concentra lugares emblemáticos como el cerro de Santa Catalina o el Elogio del Horizonte. Pero esa misma riqueza patrimonial es, ahora, parte del problema.

"Es un lugar idílico para vivir", explican desde la asociación vecinal, pero también "muy turistificado". La consecuencia directa, denuncian, es clara: "No hay oferta, se está expulsando a la gente".

El aumento de los precios, la proliferación de alojamientos turísticos y la presión inmobiliaria están dificultando que nuevos vecinos (y especialmente familias) puedan acceder y que la gente que se ha criado en el barrio no tenga posibilidades de seguir.

Más hostelería pero servicios que no llegan

Uno de los síntomas más visibles del cambio es la desaparición del comercio tradicional. El cierre de negocios históricos, como la carnicería Las 4 Esquinas, ha encendido las alarmas.

"Cimavilla se está dedicando prácticamente a la hostelería", lamentan los vecinos. Donde antes había tiendas de proximidad, ahora predominan bares, restaurantes o espacios orientados al visitante.

El resultado, explican, es una pérdida progresiva de identidad. "No solo se van los vecinos; también se va la vida cotidiana del barrio", resumen.

A la presión turística se suma una falta de servicios que los residentes consideran incomprensible. La ausencia de transporte público adecuado o la lejanía del centro de salud son dos de las principales quejas.

"No tenemos autobuses. Hay vecinos mayores que tienen que coger un taxi para moverse", denuncian. Y en cuanto a la sanidad, recuerdan que llevan años reclamando un dispensario básico en el barrio, sin éxito.

El riesgo de perder el barrio

Otra de las críticas apunta al diseño urbano. Según los vecinos, algunas intervenciones recientes, como la creación de espacios más abiertos o la futura instalación de infraestructuras para eventos, responden más a una lógica turística que a las necesidades del día a día.

"Nos prometieron convivencia, pero todo está pensado para los turistas", lamentan. Incluso iniciativas como la posible instalación de un graderío han generado rechazo, al temer que aumenten problemas como el ruido, el botellón o el deterioro del entorno.

Pese a todo, Cimavilla sigue resistiendo gracias al tejido vecinal. Espacios como la Casa del Chino, autogestionada por los propios residentes, mantienen viva una comunidad que intenta conservar su identidad.

Pero el temor es claro: que ese equilibrio se rompa definitivamente. "La gentrificación afecta a las familias", advierten, señalando que cada vez hay menos niños y menos vida estable.

El debate de fondo es el mismo que recorre muchas ciudades: hasta qué punto un barrio puede seguir siendo barrio cuando deja de estar pensado para quienes viven en él. En Cimavilla, esa pregunta ya no es teórica: es una realidad que se vive cada día en sus calles.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactora de la sección de Virales en HuffPost España, donde contamos temas tan diversos y amplios como lo es la sociedad.

 

Sobre qué temas escribo

Virales es una sección flexible y muy libre, donde prácticamente todo tiene cabida.



Escribo sobre divertidas anécdotas de usuarios de a pie, pero también sobre temas de salud mental. Cuento desde las aventuras más surrealistas que puedas imaginar, hasta las historias de amor más peliculeras o las confrontaciones de vecinos más hilarantes.



Hablo también de qué pasa en los destinos de viaje de moda, comparto críticas sociales sobre el tremendo problema de vivienda o sobre feminismo y no me olvido de las situaciones que viven los españoles por el mundo o los extranjeros en España.



En fin, que tendrás que meterte a leerme, ¡porque es imposible resumírtelo!

 

Mi trayectoria

Antes de estar en el Huff he trabajado tanto en agencias de noticias (Agencia EFE y Europa Press) como en medios digitales (Crónica Global).



Aunque no todo ha sido escribir, ya que también tuve mi pequeño paso como reportera de Bolsa que quedará para siempre enmarcada en YouTube y una divertidísima aventura por el mundo de la televisión, donde trabajé como personal de producción para algunos programas de Discovery Max.

 

Aunque estudié la carrera en Madrid, y es donde resido actualmente, tengo la suerte de ser literalmente del paraíso: Mallorca. Aunque también he estado viviendo un tiempo en Barcelona y en Londres. (Sí, es un poco difícil seguirme el ritmo).

 

¿Y que por qué soy periodista? Porque todavía no he encontrado nada más apasionante que escuchar historias.

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos