Stephanie, estadounidense afincada en Sevilla, sobre el choque cultural al ver lo que se prioriza en España: "El trabajo tiene límites"
La especialista inmobiliaria norteamericana reflexiona sobre las abismales diferencias entre el frenético y tóxico ritmo laboral de su país y la calidad de vida en España.
El ámbito laboral es el pilar maestro sobre el que gira absolutamente toda la sociedad norteamericana. Se trata de una población orientada hacia una productividad tan frenética que, a menudo, acaba resultando nociva para la salud mental. Muchos estadounidenses sufren hoy las graves consecuencias psicológicas de este ritmo de vida, que literalmente no les permite pensar en nada más que no sea rendir y producir.
Por este motivo, hacer las maletas y abandonar su país natal en busca de un respiro se ha convertido en una tendencia cada vez más habitual al otro lado del charco. Y, cómo no, España brilla como uno de sus destinos favoritos gracias a nuestro envidiable equilibrio vital.
Stephanie Jahn, una agente inmobiliaria y especialista en reubicación estadounidense, ha querido reflexionar sobre este fenómeno a través de su cuenta de TikTok, destacando los enormes contrastes que ha vivido desde que se instaló en la capital andaluza.
Trabajar para vivir, no vivir para trabajar
“Cuando te mudas aquí, te das cuenta de lo diferente que es la forma en que ambas culturas definen la responsabilidad”, sostiene contundentemente Jahn, que reside en Sevilla.
Fijándose en los horarios comerciales, la agente alucina con nuestras costumbres más cotidianas: “En España, cerrar un negocio a mediodía es normal; se llama ‘pausa para comer’”. En el mismo sentido, señala que la jornada laboral en nuestro país tiene una franja horaria estipulada, la cual se respeta a rajatabla.
“No responder a los correos electrónicos fuera del horario laboral también es normal; el trabajo tiene sus límites", agrega. Y, es que, disfrutar del tiempo libre con familia y amigos es altamente valorado para los españoles.
“Tomarse un mes entero de vacaciones es lo esperado. Elegir un plan familiar en lugar del trabajo, eso no es irresponsable, es una prioridad. Pasar dos horas almorzando, eso es simplemente parte del día”, complementa la especialista en reubicación, haciendo hincapié en el componente social de nuestra sociedad.
Para rematar su reflexión, Jahn subraya que España ha sabido colocar sus prioridades vitales en un lugar muy distinto al de Estados Unidos. “En Estados Unidos muchas de estas cosas se considerarían improductivas; en España, forman parte de la protección de la vida fuera del trabajo. No se trata de lo que está bien o mal, sino de lo que la sociedad decide valorar”, concluye.