Tabea, 28 años, supervisa la piscina al aire libre por 6.500 euros al mes: "Mi salario es increíblemente justo"
El número de visitantes y los días de calor aumentan en Suiza, por lo que el país necesita un centenar de trabajadores cualificados para estos trabajos que no tiene.

Tabea Graf tiene 28 años y su trabajo durante cada verano es velar por la seguridad y la limpieza de la piscina exterior de la localidad suiza de Oberengstringen, que pertenece al cantón de Zúrich. A pesar de las largas jornadas que tiene durante la temporada alta y de que, según cuenta, el trato con los usuarios es a veces difícil, le encanta su trabajo, como ha contado al medio Tagesanzeiger.
Esta joven comenzó a trabajar en la piscina al aire libre de Oberengstringen durante sus estudios de licenciatura. Primero, como trabajadora temporal y, luego, logró ya un puesto fijo durante la temporada de verano. Tabea es originaria de este pueblo suizo y está cursando la licenciatura en Ingeniería Ambiental, pero en la temporada de verano su vida sufre un cambio de ritmo cuando empieza su trabajo como socorrista. Desde mediados de abril hasta finales de septiembre vigila la piscina al aire libre de su localidad.
Pero, además, Tabea se planea mantener este puesto incluso una vez que haya finalizado sus estudios superiores. Aparte de porque le gusta, la razón crucial es que tiene un salario mensual nada menos que de 6.000 francos suizos, es decir, unos 6.500 euros.
Aunque ella lo considera un salario justo: "De hecho, creo que mi salario es increíblemente justo y totalmente comprensible", opina Graf. Además de supervisar las piscinas, sus funciones incluyen el control de la calidad del agua, el mantenimiento de los equipos, la limpieza de las instalaciones y tareas administrativas. La estudiante también tiene que trabajar los domingos y festivos, pero recibe por ello una bonificación de 100 francos suizos al día (unos 108 euros).
No todas sus jornadas de trabajo son iguales, ya que el número de huéspedes fluctúa significativamente según el clima y, por lo tanto, también lo hacen sus horas de trabajo . Cuando hace sol, "puedo pasar de 10 a 12 horas seguidas en las instalaciones", explica. "Por otro lado, si hace mal tiempo durante varios días, a veces cerramos la piscina a las dos de la tarde".
Pero este alto salario, como era de esperar, tiene una explicación adicional. Y es que las piscinas suizas sufren desde hace años una grave escasez de personal cualificado. Se calcula que, ya en 2023 existía un déficit nacional de aproximadamente unos 100 socorristas en el país. Y, aunque la situación ha mejorado un poco, las piscinas esperan un aumento mayor del número de visitantes, principalmente por el aumento de los días de calor.
Para garantizar entonces el funcionamiento de estas instalaciones y evitar cierres de las piscinas en pleno verano, los municipios a menudo se ven obligados a proporcionar apoyo financiero adicional. Por lo tanto, los salarios atractivos y las bonificaciones por los turnos de fin de semana suelen ser la única manera de poder contar con personal durante los calurosos días de verano.
