Nivea: "Me apliqué la crema azul de 1 euro en un lado de la cara y un sérum de lujo de 630 euros en el otro; los resultados hablan por sí solos"
Una periodista puso a prueba durante un mes la clásica crema de Nivea frente a uno de los tratamientos más exclusivos del mercado y el desenlace terminó sorprendiendo incluso a sus compañeros.

¿Puede una crema hidratante de apenas dos euros competir con un tratamiento de lujo que cuesta cientos? Esa es la pregunta que quiso responder la periodista británica Claire Cisotti, quien decidió someterse a un experimento poco habitual: utilizar durante un mes la clásica crema azul de Nivea en un lado del rostro y un tratamiento antiedad de alta gama de La Mer, valorado en 490 libras (unos 630 euros), en el otro.
La prueba, publicada por el Daily Mail y recogida por la revista francesa Marie France, partía de una idea sencilla: comprobar hasta qué punto el precio de un cosmético se traduce realmente en mejores resultados sobre la piel.
Diferencias
Antes de comenzar, Claire acudió a un dermatólogo para evaluar el estado de su rostro. El diagnóstico reflejaba una piel algo deshidratada, con algunas arrugas finas, ligeras líneas de expresión y un leve enrojecimiento provocado por rosácea. A partir de ahí, durante cuatro semanas aplicó exclusivamente la crema de Nivea en la mejilla izquierda y el tratamiento de La Mer en la derecha.
Las expectativas parecían claras. Mientras la crema de Nivea promete una hidratación intensa gracias a una fórmula rica y muy nutritiva, el producto de La Mer, uno de los más exclusivos del mercado, asegura además una potente acción antiedad gracias a un complejo elaborado con algas marinas.
Sin embargo, los primeros resultados no fueron los esperados. Tras la primera semana, la periodista apenas apreciaba diferencias entre ambos lados del rostro. Las dos zonas aparecían bien hidratadas y suaves, aunque reconocía que la parte tratada con La Mer presentaba algo menos de enrojecimiento.
La sorpresa llegó durante la segunda semana. En el lado donde aplicaba la crema de lujo comenzaron a aparecer pequeños granos alrededor de la nariz, aunque desaparecieron pocos días después. Mientras tanto, la crema de Nivea seguía ofreciendo un resultado muy similar. "No veo mucha diferencia entre ambos lados de mi cara, pero para una crema que cuesta apenas un euro, es increíble lo bien que funciona", escribió entonces.
Fue en la tercera semana cuando empezó a inclinarse claramente por uno de los productos. Al observar su rostro detenidamente frente al espejo, tuvo la sensación de que las arrugas alrededor del ojo eran algo menos visibles en el lado tratado con Nivea y que esa parte de la piel se veía más rellena y firme.
Una prueba real
Para comprobar que no era una simple impresión personal, decidió hacer una prueba con sus compañeros de trabajo. Les pidió que eligieran qué mitad del rostro tenía mejor aspecto, sin explicar qué producto había utilizado en cada una. El resultado fue unánime. "Todo el mundo señaló el lado izquierdo. Nadie eligió el lado de La Mer", explica sorprendida.
Al finalizar el mes, Claire reconoce que ambos tratamientos habían mejorado notablemente el aspecto de su piel, hasta el punto de que su propia hermana llegó a preguntarle si se había sometido a infiltraciones de bótox. Sin embargo, la gran conclusión del experimento fue otra: la enorme diferencia de precio entre ambos productos no se reflejó en unos resultados claramente superiores y, en algunos aspectos, la veterana crema azul de Nivea salió incluso mejor parada que uno de los cosméticos más exclusivos del mercado.
