Yari, economista experto en industria alimentaria: "Las cocinas migrantes en Europa se celebran cuando son gourmet, pero se estigmatizan cuando son baratas, populares y ruidosas"
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Yari, economista experto en industria alimentaria: "Las cocinas migrantes en Europa se celebran cuando son gourmet, pero se estigmatizan cuando son baratas, populares y ruidosas"

"Se vuelven problemáticas cuando siguen siendo baratas, populares, ruidosas y asociadas a públicos racializados o de clase trabajadora".

A la izquierda, la fachada del local parisino de pollo halal que encendió la polémica. 

Una simple pollería halal de las afueras de París ha terminado abriendo uno de los debates políticos y culturales más incómodos de Europa. Quién puede ocupar las ciudades, qué tipo de comida resulta "aceptable" y por qué ciertos negocios migrantes se consideran un problema cuando dejan de ser exóticos y empiezan a ser populares. 

Las cocinas de los inmigrantes se celebran cuando se convierten en alta cocina o se estetizan, pero "se vuelven problemáticas cuando siguen siendo baratas, populares, ruidosas y asociadas a públicos racializados o de clase trabajadora", resume en el diario Euractiv el economista alimentario Yari Vecchio ese clima de tensión. 

La polémica comenzó en Saint-Ouen, un municipio del extrarradio norte de París cada vez más afectado por la gentrificación y la subida de precios.

La pollería halal que acabó en el centro del debate francés

Todo empezó el pasado 11 de abril, cuando abrió sus puertas Master Poulet, un local de pollo halal barato que rápidamente empezó a atraer largas colas de clientes jóvenes y vecinos del barrio. 

Pocos días después, el alcalde socialista Karim Bouamrane ordenó su cierre alegando falta de autorización, problemas de ruido, malos olores, riesgos asociados a la comida basura y "homogeneización comercial".

Pero el caso explotó políticamente cuando sectores de la izquierda francesa acusaron al Ayuntamiento de utilizar argumentos urbanísticos y sanitarios como excusa para transformar socialmente el barrio y expulsar determinados perfiles de población.

Un "pollo" que no solo va del pollo

La polémica refleja algo mucho más profundo que un restaurante. El consumo de pollo no deja de crecer en Europa: 23 kilos por persona en 2021 y 25 kilos en 2024, según datos citados por la patronal avícola europea. El motivo es que es más barato, tiene un alto contenido proteico y es compatible con restricciones religiosas. 

Pero para muchos analistas el problema real no es gastronómico. "El problema no es el pollo en sí, sino la dinámica social que lo rodea", una frase del representante de la industria avícola europea que resume bien el trasfondo del conflicto: transformación urbana, gentrificación, cambios demográficos e identidad de barrio. 

La izquierda francesa se rompe por la comida rápida

El caso ha generado incluso una fractura dentro de la izquierda francesa. Clémentine Autain, exdirigente de La France Insoumise, acusó al alcalde de enviar "un mensaje a los jóvenes de barrios obreros con antecedentes inmigrantes: que ya no son bienvenidos".

Bouamrane respondió con dureza que "la izquierda radical quiere construir guetos". Y aseguró que algunos sectores pretenden "encerrar a la clase trabajadora en un confinamiento social, económico o incluso alimentario". 

Barcelona vivió un debate parecido

La discusión no es exclusiva de Francia, sino de varios, por no decir casi todos, los países europeos, incluida España. Donde el debate es más intenso es en Barcelona. De hecho, surgió una polémica similar cuando Elisenda Alamany, citada en el mismo medio, criticó la proliferación de supermercados 24 horas, tiendas enfocadas al turismo masivo y negocios regentados por inmigrantes. Fue más allá y habló de una "gran sustitución" del comercio tradicional. 

La expresión provocó fuertes críticas desde la izquierda catalana porque el concepto suele estar asociado a discursos de extrema derecha y teorías antiinmigración.

El doble rasero con las grandes cadenas

Uno de los argumentos más repetidos por los críticos es el supuesto doble estándar, porque mientras pollerías halal, kebabs, tiendas migrantes y negocios baratos de barrio, reciben controles o restricciones, grandes cadenas multinacionales continúan expandiéndose sin apenas oposición

Los críticos dan nombres concretos, sobre todo de marcas estadounidenses muy conocidas de comida rápida, como ejemplos de negocios igualmente vinculados a esa homogenización urbana que rara vez generan el mismo rechazo político y mediático. 

Italia también limita la "comida étnica"

El fenómeno se repite en otros países europeos, en algunos tan cercanos a nosotros en cultura y economía como Italia. Allí, ciudades como Verona, Lucca o Venecia han impulsado restricciones contra negocios considerados como "comida étnica", en un país, además, tan orgulloso de su gastronomía y productos típicos y que tan bien los sabe preservar y exportar. 

De hecho, las medidas suelen justificarse oficialmente como protección del patrimonio gastronómico, la defensa de la cocina "auténtica" y la conservación de centros históricos. Pero muchos expertos creen que el trasfondo vuelve a ser el control urbano, la selección cultural y la exclusión económica indirecta.

Lenguaje neutral con efectos selectivos

Para Yari Vecchio, el patrón se repite constantemente en Europa. Los argumentos utilizados suelen parecer neutros: salud pública, ruido, olores, orden urbano o patrimonio, pero "sus efectos pueden ser culturalmente selectivos"

EL HUFFPOST PARA EL INSTITUTO PULEVA DE LA NUTRICIÓN

El investigador también menciona casos en Bélgica, Dinamarca, donde los debates sobre el sacrificio ritual, la regulación alimentaria o el bienestar animal han afectado directamente a las comunidades musulmana y judía. 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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