Así es el DJI Osmo Mobile 8P: más batería, mejor estabilización y nuevo control remoto
He probado durante varias semanas el nuevo estabilizador de la marca china y llega con mejoras que todos habíamos pedido. Su fácil conectividad, aumento de longitud y radio desplegado y el nuevo FrameTap lo hacen muy recomendable.
El DJI Osmo Mobile 8P es oficial. Lo hemos probado durante varias semanas y se ha convertido, desde ya, en uno de los estabilizadores estrella de la marca china. En parte, por sus novedades. Aunque apuesta por la misma autonomía, incluyen un sistema de control remoto con pantalla. Con él podemos hacer fotos y vídeos mucho mejor que hasta ahora.
Pero no es lo único, además de un aumento de longitud y radio desplegado que se nota en el día a día, llegando a planos mayores que en su modelo predecesor, la conectividad va de lujo, tengas el smartphone que tengas.
Es cierto que tiene la misma autonomía de 10 horas que el 7P, con la misma batería de 3.350 mAh e incluso un poco más de peso. 386 gramos, frente a los 368 gramos del modelo anterior. Pero todo está justificado con la inclusión de mejoras como Osmo FrameTap, del que luego te hablaré.
Mantener equilibrio con una marcha más
El nuevo Osmo Mobile 8P trae mejoras que se notan mucho a la hora de grabar en exteriores o querer obtener un plano como si de una herramienta profesional se tratara. Partiendo de la base de que su precio de 159 euros me parece uno de los dispositivos para grabar y hacer fotografías más recomendados.
Si algo he sentido usándolo es que es tremendamente profesional, con una estabilización en tres ejes. Hace planos y se conecta al smartphone como si fueran un único cuerpo. De hecho, hay mejoras en otra cosa básica, el seguimiento de objetivos. Se adapta a cada escena. Gracias, en parte, a su rotación de 360 grados, para capturarlo todo.
Su nuevo módulo multifuncional 2 ayuda a seguir a más personas, animales y objetos. Algo que permite la grabación profesional también para los que usan coches o motos durante una escena. Versatilidad, con todas las letras.
El enfoque ha funcionado de forma perfecta gracias a ActiveTrack 8.0. Una actualización que se nota, con un objetivo que se mantiene centrado y es capaz de gestionar todos los obstáculos que se encuentra por el camino.
Además de poder usar la app DJI Mimo para poder sincronizarlo, una de las ventajas es la integración de forma nativa de Apple DockKit, para usar la app de cámara oficial del iPhone. Algo que se nota si tienes un móvil de Apple.
El nuevo Osmo FrameTap
Es, sin duda, la principal alegría. El Osmo FrameTap, su nuevo sensor de control integrado en la Osmo Mobile 8P, es una maravilla. Con él, se nos abre todo un mondo de control, sin necesidad de tener el dispositivo en la mano.
La clave está en que podemos controlar lo que capturamos en todo momento a distancia. Podemos cambiar la escena de fotografía a vídeo y ajustar el plano como si estuviésemos con el teléfono móvil.
De cara a hacer selfies o tomar capturas más amplias, es una ventaja total. No necesitamos estar alargando el brazo. El 'mando a distancia' lo hace todo por nosotros y de forma muy cómoda.
Gracias a su pantalla integrada, podemos enfocar fácilmente y mejor las caras, con hasta ocho niveles de brillo y ocho configuraciones de temperatura de color. Todo de forma muy intuitiva.
Sinceramente, para los que hemos tenido la suerte de probar la Osmo Pocket 4, es como contar con el centro de la cámara gimbal de DJI. Incluye el botón principal para iniciar o detener una grabación, así como un joystick que nos ayuda a controlar todavía más los planos.
La gran noticia es que no hay que llevarlo en un bolsillo o en la funda. Va incorporado al propio Osmo Mobile 8P gracias a su sistema de imanes que se acopla de forma perfecta y, prácticamente, sin notarse.
Pensado para capturar cada momento
Sin duda, la valoración general es que para aquellos que buscan tener algo más que un 'palo' selfie o llevar la creación de contenido a otro nivel, la Osmo Mobile 8P se convierte en nuestra mejor aliada.
Cosas como la luz de relleno, su brazo extensible integrado que mejora el plano una barbaridad o su trípode, para escenas sentado o en un lugar fijo, lo convierten en un arma tremenda.
Es cierto que pesa un poco más que su predecesor, con 386 gramos de peso, y una batería que no varía con hasta 10 horas de autonomía. No hay mejoras en batería, pero tampoco le hacía mucha falta.
Sin duda, hay un salto importante respecto a la Osmo Mobile 7P. Mejoras a la hora de capturar, su control remoto, pero también aspectos como su versatilidad y su conectividad sencilla e intuitiva.