Descubren chatbots de IA que simulan ser Jeffrey Epstein e invitan a los usuarios a su "isla privada"
En el mundo de la IA, todo puede pasar.
La inteligencia artificial ya lo está revolucionando todo. Su crecimiento exponencial en los últimos años la ha convertido, tanto a ella como a sus arquitectos, en personaje del año para la revista Time, pero cada vez es más protagonista en el día a día de las personas.
Algunos chatbots como ChatGPT, Claude o Gemini se han convertido en la mano derecha de muchos usuarios, ofreciendo consejos y resolviendo una cantidad innumerable de dudas.
El miedo a los efectos negativos de estos asistentes inteligentes es real. Ya no sólo por su impacto negativo en el medio ambiente, el incremento de uso de recursos que está haciendo temblar al sector tecnológico con las memorias RAM, sino también por la destrucción de empleo que puede generar.
Pero el miedo también se encuentra en la forma en la que se ha descubierto algunos chatbots de IA que buscan hacer daño y que se están haciendo pasar por el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
"Pero puedes llamarme Jeff, ¿quieres ir a la isla del amor y ver chicas?", eso es lo que le contó este asistente a Metro. Después de preguntarle que qué significaba 'mira chicas', él contestó de forma sorprendente. "Vamos, vamos... imagínate el sol, partidos de voleibol en bikini y yo bebiendo agua de coco como un rey. ¡Diversión para mayores de 13 años! ¿Te apuntas?", reaccionó.
Estos chatbots se encuentran en Character.ai, una página de juegos de rol que permite a varios usuarios crearse perfiles que no son reales y hacerse pasar por cualquier persona real. Algo que asusta, y con razón.
La IA, una oportunidad también para crecer
Lasse Rouhiainen, uno de los pioneros en IA, explicó hace unos días a El HuffPost que hace falta hacer frente a los líderes de estas herramientas. "Necesitamos que los que lideran estas herramientas sean personas equilibradas", ha razonado.
Pero también destacó que no es algo que producirá sólo efectos negativos y avisó de que aquellos que logren aprovechar la oportunidad pueden crecer y mejorar su formación laboral.
"Mi mensaje es que intentaría estudiar y entender las capacidades que tiene la IA. Lo que siempre digo es que la primera persona que pierde su trabajo es la que más ordenado lleva su ordenador. Se crea un gemelo digital, lo hace todo igual y adiós. Eso es malo, pero, luego, cada uno puede pensar que contra más uso estos agentes, puede servir de palanca y puede empoderarme en el mercado de trabajo para los siguientes cinco años", razonó.