Imágenes satelitales revelan que el centro de gravedad verde de la Tierra se desplaza cada vez más al noreste: China, India y Rusia están reverdeciendo más rápido que el resto del planeta
Un estudio basado en datos satelitales confirma que la “ola verde” global no solo se adelanta por el cambio climático, sino que también se está desplazando geográficamente hacia Asia.

La primavera ya no llega como antes. No es solo una sensación. Las imágenes satelitales así lo confirman: el centro de gravedad verde de la Tierra se está desplazando progresivamente hacia el noreste. Y hay tres protagonistas claros en ese movimiento global de la vegetación: China, India y Rusia.
Un nuevo estudio publicado en la revista científica PNAS y liderado por el investigador Miguel Mahecha, de la Universidad de Leipzig y el Centro Helmholtz de Investigación Ambiental (UFZ), ha analizado cómo el cambio climático está alterando el patrón global de crecimiento de las plantas. El resultado no solo confirma que la llamada “ola verde” se adelanta cada año. También demuestra que el punto estadístico que concentra más biomasa vegetal del planeta se mueve, y lo hace cada vez más hacia el noreste.
¿Qué es el "centro de gravedad verde" del planeta?
Los investigadores utilizaron datos satelitales para rastrear cómo cambia la vegetación a lo largo del año. Cuando los árboles brotan y los pastos crecen, los continentes pasan del marrón invernal al verde primaveral. Desde el espacio, ese cambio es visible.
Para entender el fenómeno, los científicos hicieron un cálculo estadístico: si la Tierra fuera una pelota cubierta de pegatinas verdes allí donde hay vegetación activa, ¿dónde estaría el punto que concentra más "peso verde"? Ese sería el centro de gravedad de la vegetación mundial.
Durante el año, ese punto se desplaza miles de kilómetros. A finales de febrero suele situarse frente a la costa de Liberia. En julio, se mueve hacia el Atlántico Norte, entre Islandia y Noruega. Pero lo realmente llamativo no es el movimiento estacional, sino la tendencia a largo plazo.
La vegetación crece más y durante más tiempo
El estudio confirma algo ya conocido en climatología: la primavera llega antes. En lugares como Kioto, en Japón, la floración del cerezo, históricamente registrada desde el año 812, se ha adelantado varias semanas. Si durante siglos el pico de floración ocurría a mediados de abril, ahora suele producirse a principios de mes, e incluso antes. El récord se registró en 2021, el 26 de marzo.
Este adelanto está vinculado al aumento de las temperaturas globales provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Los inviernos son más cortos y suaves, lo que alarga la temporada de crecimiento vegetal.
Pero el estudio va más allá: no solo crece más vegetación, sino que ese crecimiento está concentrándose geográficamente.
Asia lidera el reverdecimiento global
El desplazamiento hacia el noreste del centro verde del planeta se explica, en gran parte, por el aumento de biomasa en China, India y Rusia.
China ha desarrollado en los últimos años ambiciosos programas de reforestación a gran escala. India también muestra un incremento significativo de cobertura vegetal. Y Rusia, con el aumento de temperaturas en latitudes altas, está experimentando una expansión de la vegetación en zonas anteriormente más frías.
Europa también se está reverdeciendo, pero el impacto es menor en términos globales debido a su menor superficie comparada con las enormes extensiones asiáticas.
Un fenómeno que desafía lo esperado
Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio es que, incluso durante el verano del hemisferio sur, el centro de gravedad verde no se desplaza hacia el sur como cabría esperar. En lugar de equilibrarse entre hemisferios, continúa moviéndose hacia el noreste.
La explicación puede estar en la geografía: el hemisferio norte tiene mucha más superficie terrestre que el sur. Además, los inviernos más suaves hacen que la vegetación permanezca activa más tiempo en latitudes septentrionales, reforzando ese desplazamiento permanente.
Cambio climático y mapa vegetal del futuro
El estudio abre nuevas preguntas sobre cómo evolucionará el mapa vegetal del planeta en las próximas décadas. El aumento del CO₂ puede estimular el crecimiento de plantas, pero también altera ciclos hídricos, genera sequías y provoca fenómenos extremos.
El centro verde del planeta se mueve. Y lo hace cada vez más rápido hacia el noreste. No es una metáfora: lo dicen los satélites.
