Usar la tecnología para prevenir los efectos del cambio climático: esta empresa pone el foco en el agua y el riesgo de inundaciones
Divirod, compañía liderada por Javier Martí, que ya opera en 10 países, detecta con sensores inteligentes deslizamientos, presencia de agua o de humedad. Pudiendo monitorizar en tiempo real cualquier tipo de riesgo hídrico.
A nadie se le escapa que el agua es uno de nuestros bienes más preciados. Sólo hace falta ver lo que ha pasado los últimos años en España. Las altas temperaturas estivales han propiciado que algunas zonas del país hayan tenido que sufrir cortes de agua para que la sequía no fuera a más.
La cara opuesta es la de las tormentas. El cambio climático propicia ese aumento de las temperaturas, el agua del mar se calienta y se producen lluvias torrenciales, como ocurrió con la trágica DANA de Valencia en octubre de 2024.
Pero hay una empresa norteamericana, en Colorado, liderada por el Javier Martí, que busca monitorizar en tiempo real el comportamiento del agua. Se trata Divirod, una compañía que surgió en Colorado (Estados Unidos) y que ya ha comenzado a trabajar en hasta 10 países.
Uno de sus últimos movimientos ha sido en la prefectura de Fukuoka, en Japón. En el país asiático, junto a la compañía Oki, completó hace unas semanas el despliegue de un sistema novedoso de monitoreo de deslizamientos de tierra. Para ello, usan sensores GNSS-R, técnica de detección remota que usa las señales de navegación, parecido a un GPS; e inteligencia ambiental.
Este sistema sirvió para poder clasificar con éxito cambios de terreno que observaron en tres categorías físicas: eventos de falla de taludes, deslizamientos lentos y cambios temporales del terreno.
Un seguimiento exhaustivo e inteligente
Javier Martí cuenta a El HuffPost en una conversación por videollamada que todo arrancó cuando viajó a Estados Unidos. Tras 17 años en la Agencia Espacial Europea, se marchó a Chile, dónde fue director técnico del programa ALMA.
En Estados Unidos, le contrataron para dirigir un programa de cambio climático. Su función era la de "desplegar infraestructura a lo largo y ancho de Estados Unidos, desde la punta de Alaska hasta Puerto Rico, incluso, Hawái, todo el continente, y estudiar el cambio climático desde un punto de vista continental". "Por ejemplo, cómo lo que pasa en Oregón, puede afectar a Florida", detalla.
Fue entonces cuando con toda la experiencia y la formación que había ido adquiriendo durante su carrera, cuando Javier Martí decidió meter todo "en la coctelera" y centró sus conocimientos en el agua.
El CEO de Divirod tenía claro que el agua iba a ser el gran perjudicado del cambio climático. "Sube la temperatura, los polos se derriten, hay más agua. Las borrascas traen más precipitaciones y traen más problemas. Al final, todo está conectado con el agua y es un problema si hay tanto en exceso como en su defecto. Los periodos de sequía también son devastadores", razona.
Es por ello por lo que decidió pensar en diferentes formas para resolver el problema a nivel global. Defiende que uno de los errores es que, pese al control de presas y embalses, "el agua no ha estado digitalizada por mucho tiempo y sigue sin estarlo".
Con Divirod, decidió crear una tecnología global capaz de adaptarse a cualquier zona e impulsar una cultura de "accounting (contabilidad) del agua". "Si no se instala esa cultura, no vas a llegar a ningún sitio", reconoce.
Desde entonces, ha puesto en marcha sensores GNSS-R que va generando un mapa aprovechando su presencia y las señalas de satélite que rebotan en el agua. Con él, pueden hacer una gestión sostenible con servicios de monitoreo del agua, medir el nivel, la marea, la agitación o prepararse para el riesgo de inundaciones.
Este sistema de monitorización permite que, por ejemplo, ante posibles catástrofes, se pueda avisar con suficiente antelación a la población. "Somos capaces de dar hasta diez horas de preaviso. Confirmamos que hay un evento real y damos una alerta temprana para tomar decisiones correctas", justifica.
Los sistemas de Divirod se basan en tecnología espacial y la gran ventaja es que no hace falta ir continuamente a tocarlos o modificarlos. "Tengo sistemas en Japón y duermo tranquilo porque funcionan cada segundo", añade.
Por si fuera poco, sus sistemas son inteligentes, pero no desde que apareció ChatGPT o Gemini, desde sus inicios y para ellos "la IA no es nada nuevo" y va en el ADN de la compañía estadounidense.
Con todas estas potentes herramientas en la mano y un crecimiento y expansión considerable, ahora ponen la lupa en España, buscando integrar estos sensores por todo el país para generar un mapa del agua mucho más preciso que lo que hay ahora. Y, sobre todo, prevenir y gestionar un impacto climático que, como hemos visto en este inicio de año, se sigue haciendo notar cada vez más en nuestro país.