Varios gobiernos europeos exigen a sus funcionarios desinstalar WhatsApp: "La tecnología es una herramienta de poder, supone un riesgo"
Bélgica se suma a países como Francia, Alemania, Polonia, Países Bajos o Luxemburgo y toma medidas contra la presencia de apps estadounidenses en los móviles de sus empleados públicos.

Ya son varios los gobiernos europeos que están adoptando medidas contra plataformas estadounidenses. Bélgica se ha sumado a Francia, Alemania, Polonia, Países Bajos o Luxemburgo: es la lista de estados de la Unión Europea que ya trabajan en apps de mensajería propias para depender menos de firmas estadounidenses como Meta, propietaria de WhatsApp. No es la única bronca que Meta tiene en Europa.
Así lo explica el periódico Politico, que destaca cómo estos países quieren así evitar que sus funcionarios y altos cargos empleen aplicaciones de mensajería cifrada que estén en manos de potencias extranjeras. Todo ello, por el creciente temor que existe en el Viejo Continente a depender de Washington. No es la primera vez que la Unión Europea se ve en una encrucijada similar.
En los últimos años, las instituciones comunitarias siguieron la estela de países como Francia prohibiendo la instalación de plataformas como la china TikTok en los móviles oficiales de sus empleados públicos. No se buscaba evitar que los funcionarios se entretuviesen con los vídeos cortos de la red social durante sus horas de trabajo: el temor era que TikTok estuviese recopilando datos críticos y extrayéndolos a Pekín.
Pero el objetivo de la UE no ha sido únicamente china. En febrero de este mismo año un grupo de eurodiputados logró que el Parlamento Europeo desactivara las aplicaciones de inteligencia artificial de Microsoft de los dispositivos de sus funcionarios. "Monitorizamos constantemente las amenazas en ciberseguridad y adoptamos rápidamente medidas para prevenirlas", reconoció el gabinete de prensa de la Eurocámara.
En España todavía no hay medidas análogas
Que varios gobiernos europeos estén adoptando una medida de este calado no resulta baladí. En la diana ya no está solo TikTok: plataformas que hasta hace nada resultaban fiables a ojos de Bruselas ya no lo son tanto. Algunos altos cargos reconocen que el último año bajo la Administración Trump ha generado esa urgencia. De hecho, hay comentarios bastante explícitos al respecto.
"Nuestra comunicación se realiza a menudo a través de plataformas sobre las que no tenemos control. (...) En un mundo donde la tecnología se utiliza cada vez más como una herramienta de poder eso supone un riesgo". Quien lo dice es Willemijn Aerdts, ministra de Asuntos Digitales de Países Bajos, en declaraciones a Politico. "Se trata de una cuestión de soberanía", reafirma Brandon de Waele, director de la agencia pública que desarrolla la nueva plataforma de mensajería interna para Bélgica.
Estos movimientos se producen además después de que estallara el escándalo conocido como Signalgate: un periodista estadounidense publicó planes militares del Pentágono porque le incluyeron por error en un chat grupal. La culpa recayó en un asesor de seguridad de la Casa Blanca, Mike Waltz, que fue cesado semanas después.
También por las caídas en los últimos meses de proveedores como Amazon Web Services (AWS), que han puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas digitales cuando estas se concentran en tan pocas manos.
Por el momento, el Gobierno español no ha anunciado iniciativas similares, si bien el presidente Pedro Sánchez mantiene una de las voces más críticas en el Viejo Continente contra los "oligarcas digitales". Por eso España anunció hace meses que prohibiría el acceso a menores de 16 años a las redes sociales y perseguiría penalmente a las plataformas por todos los daños sociales que pudiesen cometer.
