El 'Súper Niño' podría llegar este verano y los meteorólogos lo temen: aumento de las temperaturas y fenómenos extremos
Los modelos climáticos empiezan a contemplar la llega de 'El Niño' para verano de 2026, y en esta ocasión podría ser con una intensidad mayor a la habitual.
Meteorólogos de todo el mundo empiezan a preocuparse. El fenómeno de 'El Niño' podría regresar este verano, y con una fuerza mucho más intensa de lo habitual. Algunos científicos ya empiezan a hablar de un 'Súper Niño' que podría tener consecuencias extraordinarias en el clima a nivel mundial.
Actualmente nos encontramos en el fenómeno contrario, 'La Niña', que está en fase de debilitamiento. Esto provoca un enfriamiento de las aguas del Pacífico y que las temperaturas a nivel global sean algo más bajas, aunque esto no significa que en ciertas regiones pueda hacer más calor del habitual.
'El Niño' produce el efecto contrario: un calentamiento de las aguas del Pacífico durante varios seguidos. Esto podría arrancar entre junio y agosto, lo que se traduciría en un incremento de las temperaturas a nivel global.
Hasta aquí, todo normal. Ambos fenómenos se van alternando a lo largo de los años, causando diferentes situación climáticas según cada región.
Sin embargo, el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF) ha hecho saltar las alarmas. Su modelo de predicción meteorológico considera los siguientes escenarios:
- Un 98% de probabilidades de la llegada de 'El Niño' a un nivel moderado.
- Un 80% de probabilidades de la llegada de 'El Niño' a un nivel intenso.
- Un 22% de probabilidades de la llegada de 'El Niño' a un nivel extraordinario.
Esto último es lo que se ha denominado como 'Súper Niño'. Aunque la probabilidad de episodio moderado sea la más alta, no es desdeñable la posibilidad de que sea intenso o extraordinario.
Así afectaría el 'Súper Niño' al clima global
'El Niño' y 'La Niña' no afectan por igual a todo el mundo. Los cambios en el clima son distintos según cada región.
Por ejemplo, en el Pacífico sudamericano podría haber lluvias torrenciales e inundaciones, mientras que en Australia y el sudeste asiático se enfrentarían a una sequía. En Canadá y el norte de Estados Unidos subirían las temperaturas y descenderían las lluvias, y en el Atlántico sería más improbable que se formasen huracanes.
En Europa los efectos serían más sutiles, ya que no está tan influenciada por las aguas del Pacífico, pero sí que se podría experimentar un verano más caluroso de lo habitual y un invierno con temperaturas más suaves.
A nivel global, las temperaturas podrían subir entre 0,1ºC y 0,2ºC. Aunque pueda parecer poco, esto nos situaría en un umbral por encima del Acuerdo de París (1,5°C), ya que la anomalía se encontraría entre 1,6ºC y 1,7ºC.
En cualquier caso, el ECMWF aclara que la predicción podría cambiar antes de verano. Aún estamos en marzo y el fenómeno de 'El Niño' puede ser más suave y presentarse de manera moderada, por lo que la influencia no sería extrema.