El diario más importante de Francia ve lo que está pasando en España con el 'Guernica' de Picasso y sentencian
'Le Monde' cree que se reaviva un debate "delicado".

El diario de referencia en Francia, Le Monde, uno de los periódicos más leídos del país y uno de los más respetados del mundo, se ha hecho eco de lo que está pasando en España con el Guernica de Pablo Picasso y sentencian con varios recordatorios de lo que ya pasó con la obra cuando fue trasladada.
Para ellos, el lehendakari Imanol Pradales ha "reavivado" lo que consideran un debate "antiguo y delicado": el traslado temporal del Guernica al País Vasco con motivo del 90 aniversario del bombardeo del 26 de abril de 1937 a Gernika por parte de aviones alemanes e italianos que acudieron en apoyo a Francisco Franco.
A este suceso lo definen como "uno de los símbolos de la violencia contra la población civil" durante la Guerra Civil Española. Ponen sobre la mesa las dos posturas: la de Pradales defendiendo el traspaso como una "reparación simbólica" y como un "mensaje al mundo" de las atrocidades perpetradas por las dictaduras" y la que comparten algunos expertos sobre no moverlo del Museo Reina Sofía.
Recuerdan que la primera iniciativa importante fue en 1997 con la fundación del Museo Guggenheim, y otras tantas más, que han recibido la misma negativa por el mismo motivo: la fragilidad del lienzo.
Los viajes que deterioraron el Guernica
Con el objetivo de concienciar sobre la Guerra Civil y apoyar "a los refugiados", el cuadro viajó por Oslo, Copenhague, Estocolmo, Londres y algunas varias ciudades británicas en 1938. Un año después, a Nueva York, hasta que regresó a Europa, pasando por Milán, París, Bruselas.
"El cuadro se ha exhibido en más de 40 exposiciones en once países", destacan. Gracias al recorrido, según apunta el citado diario, el Guernica se convirtió en un "icono global" y sirvió tanto para la difusión artística como para la "lucha política".
"Esta historia turbulenta ha dejado su huella"
Le Monde describe que esta "historia turbulenta", durante el contexto del régimen de Franco, "ha dejado su huella".
"Transportada a menudo enrollada, la pintura se ha vuelto más frágil con el tiempo. Los colores han cambiado ligeramente, estas alteraciones explican en parte la extrema cautela de los restauradores", han rematado.
