El enfado entre Jordi Cruz y Dabiz Muñoz por culpa de un malentendido: "Nos tomamos un cubata y no ha pasado nada"
El cocinero catalán recuerda la llamada telefónica con la que arreglaron su desencuentro.
Dabiz Muñoz y Jordi Cruz son dos de los cocineros más importantes de España, pero su relación estuvo a punto de torcerse hace dieciséis años. Todo ocurrió a raíz de un malentendido y unas declaraciones que el juez de MasterChef nunca hizo.
"Le tuve que llamar por teléfono para preguntarle por qué estaba enfadado", contó Jordi Cruz en los micrófonos de A la cara, el nuevo programa de la Cadena SER presentado por Xavier Sardà y Frank Blanco.
Entonces, el dueño de DiverXO le reprochó sus declaraciones en una entrevista, en la que supuestamente había dicho que le habían dado su tercera estrella Michelin de forma estratégica para potenciar ciertas zonas de Madrid.
Pero esto no fue lo que dijo Jordi Cruz. "Yo le expliqué que no había dicho eso, que le habían dicho que yo había dicho eso, pero que yo no había dicho eso en ningún momento", aseguró en la SER.
La historia se remonta al año 2010, cuando British Airways e Iberia crearon el holding IAG, justo cuando DiverXO estaba en pleno ascenso hacia su tercera estrella Michelin, el máximo galardón de la gastronomía a nivel mundial.
"Fue un mal ejemplo"
"Fue un momento en el que la British Airway se estaba comprando algo en Madrid, no me acuerdo el qué. Entonces, cuando me preguntaron en una entrevista si la Guía Michelin, además de premiar la gastronomía, utilizaba sus estrellas de forma estratégica para potenciar ciertas zonas, puse como ejemplo la ciudad de Madrid sin pensar. Fue un mal ejemplo", relató el chef catalán.
Sus palabras fueron malinterpretadas rápidamente: "Algún bobo leyó la noticia en catalán, la tradujo al castellano, y dijo algo así como que Jordi Cruz había insinuado que a DiverXO le habían dado su tercera estrella por pena o simplemente por hacerle un favor a Madrid".
Como era de esperar, la noticia acabó llegando a oídos de Dabiz Muñoz, quien se enfadó con Jordi Cruz. Fue entonces cuando este tomó la decisión de zanjar la polémica: "Lo llamé y arreglamos el problema con una charla en dos minutos. Nos caemos bien, tenemos las mismas motivaciones".
El chef catalán defiende la importancia de decirse las cosas a la cara para evitar este tipo de situaciones derivadas de malentendidos: "Me parece un tío maravilloso, creo que hablando se entiende la gente. Porque qué poquito cuesta coger el teléfono y contar lo que he dicho".
Incluso si las declaraciones hubieran sido ciertas, Jordi Cruz cree que lo mejor es resolver el problema: "Si lo he dicho, me das dos collejas, nos tomamos un cubata y aquí no ha pasado nada. Yo no estoy aquí para joder a nadie".