El sueño de Curazao, la isla más pequeña que Ibiza que se cuela en el Mundial
Con apenas 15 años de historia, la selección del país caribeño vivirá su primera cita mundialista en Estados Unidos, México y Canadá.
Quizás estos días hayan escuchado un tema que no para de compartirse en redes. El podcast Línea de Cal ha creado su himno particular para este Mundial: ¿Dónde está Curazao?, un tema con mucha guasa que invita a situar a este pequeño país en el mapa.
Respondiendo a la pregunta que se plantea con este tema, hay que destacar que Curazao está a unos cincuenta kilómetros de la costa norte de Venezuela. Es una de las numerosas islas que salpican las aguas del mar Caribe, y forma parte de las islas de Sotavento.
Con apenas 185.000 habitantes y menos de 500 kilómetros cuadrados de superficie, su nombre empezó a sonar con fuerza en noviembre de 2025, cuando se clasificó para la Copa Mundial 2026, que empieza este jueves 11 de junio y que se celebra entre Estados Unidos, México y Canadá.
Pese a ser un país constituyente del Reino de los Países Bajos, a efectos prácticos Curazao es un estado autónomo desde 2010, cuando consiguió desvincularse parcialmente del país europeo, disolviéndose a su vez las Antillas Neerlandesas.
La influencia de Países Bajos se percibe en cada rincón de la isla caribeña. Muchos de los futbolistas que forman parte de la selección han nacido en territorio neerlandés, pero visten la camiseta de Curazao por los vínculos que les une con este pequeño país.
Sin hacer ruido, esta pequeña isla caribeña se ha colado entre las 48 selecciones que participarán en el mayor torneo de selecciones, que a su vez celebrará la edición más grande de la historia.
Su debut será frente Alemania, que ostenta cuatro copas del mundo. Casi nada. En su mismo grupo también están Ecuador y Costa de Marfil. Superar la fase de grupos, por lo tanto, resulta una quimera. Para el periodista deportivo Julio Maldonado 'Maldini', es "de de lo más flojo del Mundial". Pero a Curazao que le quiten lo bailao.
Siguiendo los pasos de Islandia
El 18 de noviembre de 2025 quedó grabado a fuego en la memoria de los curazoleños, que vivieron, en términos futbolísticos, el día más feliz de sus vidas. El Estadio Independence Park de Kingston (Jamaica) acogió un partido que enfrentó a la selección de Jamaica y a la de Curazao.
Los jamaicanos necesitaban la victoria; a su favor, la cancha y 35.000 almas animando para lograr la que podía ser su segundo participación en un Mundial tras Francia 1998. Pero en su camino se cruzó la 'Ola Azul' —como se conoce popularmente a esta selección— que, con la fuerza propia del agua del mar, levantó un muro infranqueable.
Tras un empate por la mínima, y después de superar dos fases previas de clasificación, Curazao firmó un empate sin goles ante Jamaica que le dio la clasificación para la cita mundialista.
El país norteamericano acogerá su debut en un Mundial; una cita en la que sin duda ejercerá de David en su pelea eterna contra Goliat. Porque cuando se piensa en Curazao resulta imposible no encontrar paralelismos con Islandia y su también histórica clasificación para la Copa del Mundo de Rusia 2018.
Con algo menos de 400.000 habitantes, podía presumir de ser el país con menos población en un Mundial. Hasta ahora. De isla a isla y tiro porque me toca. El testigo de los vikingos islandeses lo recogen los caribeños, cuyo fuerte está en la unión de grupo.
Capitaneados por Dick Advocaat, y con Livano Comenencia como jugador más destacado, Curazao tiene ante sí una oportunidad única. De sus resultados estarán muy pendientes en Países Bajos, donde los goles de la 'Ola Azul' se celebran como propios.
Países Bajos - Curazao, una conexión que se remonta al siglo XVII
Durante muchos años, Curazao fue el epicentro de la esclavitud. La Compañía Neerlandesa de las Indias arrebató este territorio a España en 1634, y a partir de entonces la isla se convirtió en una colonia clave para la economía del Reino de los Países Bajos.
Casi dos siglos más tarde, la corona neerlandesa abolió la esclavitud, pero siguió bajo la administración de Países Bajos, cuya influencia ha sido honda y constante desde que llegaran los primeros colonos a la isla.
El fútbol, pese a ser un asunto menor, no escapa a esta circunstancia. Solo hay que echar un vistazo a los futbolistas de la selección de Curazao para entenderlo. 25 de los 26 futbolistas que conforman la convocatoria para el Mundial nacieron en Países Bajos.
Esto, por supuesto, no es casualidad. Detrás hay un trabajo que se origina en la Federación de Fútbol de Curazao, con su presidente, Gilbert Martina, como artífice principal. Su estrategia fue muy clara: atraer futbolistas neerlandeses con ascendencia curazoleña.
Futbolistas como Leandro y Juninho Bacuna pusieron las primeras piedras de un proyecto donde también fue clave el exfutbolista Patrick Kluivert, cuya madre era originaria de la isla.
El exjugador del FC Barcelona y Valencia CF, entre otros, asumió la tarea de convencer a jugadores neerlandeses seleccionables por Curazao. Poco a poco, y tras un proceso de años, se fueron incorporando más futbolistas, elevando así el nivel del equipo.
Fueron las primeras semillas de un proyecto deportivo que ha dado sus frutos. A los mandos, el seleccionador años Dick Advocaat, que cuenta con una dilatada experiencia en los banquillos.
También neerlandés como la práctica totalidad de sus jugadores, por sus manos han pasado más de quince clubes, la mayoría de ellos de la primera división neerlandesa, y hasta ocho selecciones entre las que destaca Países Bajos.
No obstante, y pese a haber ganado varios campeonatos, quizá su mayor logro haya llegado en el ocaso de su carrera. Porque Advocaat puede presumir de entrenar a la selección de Curazao en el primer Mundial de su historia, y quizás no el último.