El susto de Miguel Ángel Revilla celebrando el cumpleaños de su hija: "A ver si me espatarro"
Está a punto de caerse de una tirolina.
El ex presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla publicó recientemente un video donde se le puede ver disfrutando del cumpleaños de su hija de una forma muy particular: subido a una tirolina.
La experiencia casi acaba en susto, porque el político cántabro casi se cae al final del recorrido. "En el cumpleaños de mi hija Lara, en la tirolina del puentuco donde estamos celebrando su cumpleaños", cuenta Revilla.
Y antes de saltar, avisa: "A ver si me espatarro". Con el rebote del final, Revilla se resbala del asiento y se queda colgado del manillar mientras el mecanismo retrocede. Un percance que, afortunadamente, acabó sin que haya que lamentar daños físicos.
A sus 83 años, Revilla ha pasado a un segundo plano mediático, pero durante muchos años fue uno de los tertulianos más habituales de la televisión. No obstante, de vez en cuando se deja ver por algunas cadenas analizando la actualidad política.
Revilla continúa analizando la actualidad a sus 83 años
Su aparición más reciente en televisión se produjo después de las elecciones de Castilla y León. Tras conocer los resultados, que arrojaron una nueva victoria del Partido Popular, Revilla se atrevió a hacer un vaticinio sobre el futuro de Vox.
El ex presidente de Cantabria intervino en el programa Malas Lenguas, donde aseguró que "Abascal tiene un gran problema" porque "le hubiera gustado aguantar hasta las generales sin tener que verse obligado a tener que gobernar".
Revilla, quien siempre se ha mostrado muy crítico con Vox, aseguró que el partido de Abascal "no tiene cuadros para gobernar ni experiencia de gobierno con la gente, y tiene mucho miedo a que, en cada sitio que gobierne, veamos cada día un escándalo o una salida de tono"
Al hilo de esto, vaticinó que Vox va a ser "un globo que se va a ir pinchando". "Ahí tenemos historias de algunos que han llegado a tocar el poder con la mano. Hablo de Ciudadanos, que ni existe", recordó entonces.