Pablo Alborán cuenta lo que le pasó en un avión y deja a todos en shock: "Se me pusieron los ojos para atrás"
El cantante revela en televisión el episodio más duro que ha vivido volando y admite: "Tengo mucho miedo a volar".
No es solo miedo a las turbulencias. Ni a los despegues. Ni a los aterrizajes. Lo de Pablo Alborán va mucho más allá.
El artista malagueño ha dejado a todos impactados tras relatar en El Hormiguero la peor experiencia que ha vivido en un avión. Una historia que empieza con un simple vuelo… y acaba con el avión detenido en plena pista.
Y con él inconsciente.
"Me desmayé… y empecé a convulsionar"
Todo ocurrió en un trayecto entre México y Miami. Según contó el propio cantante, el problema comenzó antes incluso de subir al avión, tras ingerir un té que, al parecer, estaba contaminado.
Pero lo peor estaba por llegar.
"El avión empezó a despegar y entonces me desmayé. Se me pusieron los ojos para atrás. Empecé a convulsionar", relató.
La escena obligó a detener la aeronave en plena pista de despegue. Una situación límite que terminó con Alborán siendo atendido por los equipos de emergencia y trasladado fuera del avión.
Un susto que no olvida
Aunque consiguió recuperarse relativamente rápido -en torno a media hora después ya se encontraba mejor-, el episodio dejó huella.
Porque, pese a su carrera internacional y a pasar media vida viajando, el cantante no lo oculta: "Tengo mucho miedo a volar". Un miedo que, después de lo vivido, cobra aún más sentido.
Su reacción en pleno vuelo
Lejos de esconderlo, Alborán también explicó cómo gestiona ese miedo cuando no le queda otra que subirse a un avión. Y la imagen es bastante gráfica.
"Cuando hay turbulencias me agarro al asiento y me muevo más que la turbulencia", confesó entre risas, reconociendo que puede parecer exagerado… pero que es su forma de sobrellevarlo.
El truco (casi mágico) que le funcionó
En medio de todo, el cantante compartió una anécdota curiosa que, según él, marcó un antes y un después. Una comandante de avión le aseguró que era "un poco bruja" y que todo el que volaba con ella dejaba de tener miedo.
Puede sonar extraño, pero funcionó. "En los 12 vuelos siguientes no sentí miedo", aseguró.
Entre supersticiones… y realidad
Esa historia encaja con otra confesión que hizo durante la entrevista: su lado más supersticioso.
Cristales, amuletos, objetos personales… Alborán reconoce que viaja siempre con ellos como forma de protección. Incluso llegó a usar las mismas botas durante toda una gira por miedo a que cambiarlas afectara al resultado de sus conciertos.
Pequeños gestos. Grandes manías.
Un artista que no deja de exponerse
Más allá de la anécdota, lo que dejó claro en su paso por televisión es que, pese a los miedos, sigue adelante.
Con giras internacionales. Con nuevos proyectos. Y ahora también con su faceta como actor.
Porque si algo demuestra esta historia es que, incluso cuando el miedo es real… no siempre te detiene.
Aunque haya vuelos que no se olviden nunca.