Un bar pone un cartel que puede sentar precedentes en España: ni los que han sido camareros lo entienden
La hostelería se enfrenta a un verano complejo con dos patatas calientes sobre la mesa.

La hostelería no deja de cambiar en España, sobre todo en lo que a nuevos métodos de cobro se refiere. En las últimas horas ha dado que hablar una publicación de Soy Camarero en la que enseña el cartel que ha colgado un bar y a muchos no les está gustando nada.
Este local ha estipulado unas normas para juntar mesas que tiene encendido a medio X ya que muchos no entienden por qué se ha llegado a tomar esta medida. En el cartel se puede leer que si se juntan mesas hay que hacer una consumición mínima.
Por ejemplo:
- Si se juntan dos mesas el consumo mínimo es de 25 euros.
- Si se juntan tres mesas el consumo mínimo es de 35 euros.
Por último, en ese mismo cartel, se insta a los clientes a pedir permiso a los camareros para llevar a cabo el movimiento de mesas, algo que sí entienden los clientes. Lo que bajo ningún concepto comparten es el hecho de que haya un consumo mínimo.
Muchos usuarios han respondido rebotados poniendo ejemplos de situaciones que se podían dar en el bar: "¿Entonces si somos 6 o somos 8 personas para tomar algo como lo hacemos? ¿¿¿¿1 mesa para 6 personas o para 8???? Lo veo absurdo la verdad. He trabajado muchos años en hostelería y no lo entiendo".
Otros están cansados de que bares y restaurantes tengan cada vez más restricciones para con los clientes: "Cada vez ponen más impedimentos para que la gente vaya a bares y restaurantes. Todo son restricciones, límites y ponérselo al cliente más difícil y más complicado. Supongo que, o es que tienen muchísima clientela o sólo quieren un tipo de cliente y así echan a los que no quieren".
Dos patatas calientes en hostelería
Este novedoso cartel llega en un momento convulso para la hostelería con varios temas de debate sobre la mesa. Desde los llamados precios dinámicos en los restaurantes al hecho de que supermercados como Mercadona estén comiendo la tostada a los menús del día.
Fue Dani García el que habló hace poco de los precios dinámicos. Es decir, que el precio de los platos varíe en función del día de la semana y de la demanda, como ocurre cuando se reserva un vuelo o un hotel. Por lo que un sábado sería más caro comer que un martes.
Por otro lado, el gigante valenciano cada vez tiene más cuota de mercado con sus productos de Listo para comer ya que ofrecen comida preparada de calidad aceptable a unos precios inferiores a los de los restaurantes.
Con estos dos panoramas sobre la mesa y con la crisis de la pandemia ya lejana, la hostelería afronta un verano complejo por la subida de las materias primas y de los alimentos que casi seguro van a repercutir en los precios de unos productos ya de por sí encarecidos a cuenta de la guerra de Ucrania y de Irán.
¿Hasta cuándo pagará la gente 2 euros por un café y 4 euros por una cerveza?
