Un español que vive en Japón va al médico por una dermatitis y compara el funcionamiento con España: una diferencia esencial
"Es una aventura, todo está bien".

Dani es un joven español que actualmente vive en Japón para trabajar. Lleva ya un tiempo y decidió crear contenido en redes sociales (@danisello95) para hablar sobre su día a día allí y especialmente contar algunas de las diferencias entre España y el país nipón, ya sea por motivos culturales o por cómo son allí.
Una de las cosas que más le han sorprendido es la sanidad, sobre todo al compararla inevitablemente con España, teniendo en cuenta el contexto, el funcionamiento y las leyes de ambos países. "El otro día fui al médico aquí en Japón y yo pensaba que iba a ser muy caro, pero no me pareció tan tan tan caro. Al final, yo vivo en España, vienes de la seguridad social a la que tú vas, pides cita y no tienes que 'pagar' absolutamente nada", ha relatado.
Tuvo que acudir al médico por una dermatitis que tiene desde pequeño, aunque para esa edad solo la tenía atópica y en el pecho. Sin embargo, ha revelado que desde que está en Japón se le inflaman todas aquellas zonas del cuerpo a las que somete a presión, como cuando agarra las bolsas de plástico donde lleva la compra del supermercado.
En Japón van al grano
La "aventura" de ir al médico en Japón llega por una cuestión de idioma, al igual que cuando acudió al hospital, pero ha recalcado la gran ayuda que le dieron para que pudiera entender todo lo que le estaban explicando: "La chica me estuvo diciendo por qué podría ser".
En España, según ha comentado, pides cita con el médico por lo público y "tienes que esperar a que el médico (de cabecera) te mande a un especialista", pero en Japón es diferente: "Aquí directamente yo podía elegir con quién quería hablar. Elegí un dermatólogo y si era un médico general para alergias, si quería solo la medicina, si quería la exploración o ambas".
Un "ojo de la cara" que no fue para tanto
"Dije: wow, esto es increíble, a ese nivel es mucho más rápido y más efectivo", ha añadido. Lo "malo" es que al fin y al cabo tienes que pagar, pero le ha sorprendido que no fue para tanto: "Serían como unos 14 euros aproximadamente". Si tienes que acudir por casos puntuales, lo ve bastante rentable, pero si tuvieses que ir todos los días, "al final te arruinas".
"Algo que siempre te dicen cuando te vas fuera de España es que no es lo mismo la sanidad, que te va a salir por un ojo de la cara... No me ha parecido tanto", ha concluido.
