Un experto en comunicación no verbal analiza el saludo entre Cintora y Marta Gómez Montero y sentencia: "Mientras él se inclina corporalmente hacia ella, sonríe"
José Luis Martín Ovejero va más allá que nadie.

Marta Gómez Montero volvió este lunes a Malas Lenguas después de abandonar el plató el pasado sábado de forma abrupta, entre lágrimas y acusando al presentador, Jesús Cintora, de humillarla.
"No voy a contestar, Jesús, lo siento. No me vas a volver a humillar, me siento absolutamente humillada. He aguantado mucho tiempo, he aguantado por pagar las facturas, por mis hijos, pero ya no aguanto más", dijo antes de coger sus cosas y salir de plató en la edición especial del programa que se emite el sábado por la noche.
Poco después, tanto el presentador como el director de RTVE, José Pablo López, publicaron sendos comunicados en X pidiendo perdón a la periodista por el mal momento y asegurando que volvería a la cadena pública. Y lo hizo este lunes, también en Malas Lenguas.
Al inicio del programa la periodista y el presentador se saludaron de forma cordial. Cintora saludó a los espectadores y nombró a los colaboradores, entre ellos Gómez Montero, a quien preguntó cómo estaba.
"Bien, tranquila, reconfortada por la actitud que ha tenido el presidente de la corporación, el señor López, la tuya y sobre todo haciendo lo que llevo haciendo los últimos 38 años, trabajar desde el respeto que nos debemos tener, que es obligado", dijo ella.
Un experto analiza el saludo
Pero, ¿cómo se vio todo este momento a ojos de un experto en comunicación no verbal? Uno de los más famosos de España es José Luis Martín Ovejero que en un post en Linkedin se ha atrevido a ir un paso más allá y se ha fijado en las expresiones de los dos protagonistas.
"Aquí hay comunicación no verbal interesante que es lo mío: la manera de estrecharse la mano ambos es totalmente diferente", dice con una imagen de Cintora y de Marta Gómez Montero saludándose.
Y resalta dos puntos:
- Mientras él se inclina corporalmente hacia ella, sonríe y le aprieta con ambas manos (deseo de agradar).
- Ella se mantiene vertical o incluso se va un poco en dirección opuesta (fijémonos en el respaldo de la silla) y su rostro no empatiza con el de él, está mucho más seria.
- Es como si pensara: "paz sí, amigos no".
