Carlos Alsina da la puntilla a Rajoy por sus palabras sobre Francia: "Se entiende por qué Santiago Segura le invitó a interpretarse a sí mismo"
Poco más que añadir.

Sigue el lío en Francia por las palabras "racistas" de Mariano Rajoy sobre su selección a escasas horas del partido de semifinales del mundial contra España. El país galo, que vive este 14 de julio su fiesta nacional, ha reaccionado de forma furibunda a las palabras del expresidente del Gobierno, que dijo que Francia tiene buen equipo pero que juega sin franceses.
Sobre este asunto ha dedicado parte de su monólogo matinal Carlos Alsina en Onda Cero: "La selección francesa llega con hambre de desquite, con renovado afán de poner al menos a un español en su sitio. Al menos a uno: Mariano Rajoy".
Ha señalado Alsina que a Rajoy le pasa lo que a algunos cómicos "que son capaces de entregar su vida por un chiste": "Le vino a la cabeza la humorada y ya no fue capaz de reprimirla".
"A cuántas personas les haría ese mismo comentario sin que ninguna le hiciera ver el tufo del prejuicio simplón y cateto. Claro que Rajoy sabe que hay franceses de todas las razas y todos los colores, pero en su alma de conservador español que lleva por bandera el sentido común, o sea, sus ideas preconcebidas, un francés debe parecerse a Maurice Chevalier y al inspector Clouseau", ha afirmado el periodista.
Rajoy y 'Torrente'
En otro punto del monólogo, Alsina ha comentado que "ahora se entiende mejor qué entienden algunos ilustres pensadores, como Rajoy, cuando reclaman que los extranjeros que vienen a vivir a España tienen que integrarse y hacer suyos nuestros valores".
"Se trata de que se parezcan a ellos. Que no desentonen de la idea preconcebida que tienen, oh, la, la, de un francés, un alemán o un español. Se entiende, también, por qué Santiago Segura le invitó a interpretarse a sí mismo como consultor de Torrente", ha comentado irónico.
Por último ha dicho que precisamente Rajoy la ha liado por ser un expresidente: "Eso mismo lo dice un cuñado cualquiera en Twitter y no sale medio gobierno francés y todo el gobierno español a exigirle que se retracte y se disculpe. Eso lo dice un cualquier y no le toca a Sémper improvisar una tesis sobre el sarcasmo y la buena intención. Resulta que Rajoy no tenía mala intención, sólo faltaba que encima lo hubiera hecho para hacer daño".
"Pero si la selección francesa sale esta noche con ímpetu feroz y desconocido, si quiere comerse a los españoles por las patas, no será por Bailén. Será por Rajoy. Revulsivo inesperado para el orgullo nacional francés y la nacionalidad que no entiende de colores", ha sentenciado Alsina.
