Un hondureño cuenta cómo se enamoró de los bocadillos españoles: el culpable se lleva todos los aplausos
"Parece una tontería, pero para mí tiene mucho significado", confiesa.

Ezequiel es un trabajador hondureño que llegó a España hace un tiempo. En sus redes sociales relata el día a día no solo aquí, sino en sus otros viajes por el mundo como Portugal, Italia, Colombia y México, entre otros.
Por ello ha llegado a acumular más de 14.000 seguidores tan solo en TikTok (@ezequielmurillohn) en muy poco tiempo. Uno de sus vídeos más destacados ha sido uno en el que cuenta cómo se enamoró de los bocadillos típicos de España. El culpable de ello se ha llevado todos los aplausos en los comentarios por el gentil gesto que tuvo con Ezequiel.
"Parece una tontería, pero para mí tiene mucho significado", ha confesado al principio del vídeo. Mientras lo ha relatado, se estaba haciendo otro bocadillo, ya acostumbrado a ellos.
Todo empezó en una frutería
“Cuando recién llegué a España, a Barcelona, acabé trabajando en una frutería, me movieron para otro sitio, yo bien alegre porque estaba cerca del estadio del FC Barcelona, del cual soy muy fanático. Ese día llegué temprano”, ha explicado el hondureño.
Entró sobre las 6:30 horas, una mañana que, según ha contado, se le pasó muy rápido. En ese entrar y salir de gente entró el cocinero de un bar, Manolo, que estaba al lado de la frutería. “Mientras le cobraba, me pregunto de dónde era, le dije que de Honduras y eso le llenó de emoción porque tenía amigos de allí”, ha revelado.
“Era un señor español, muy respetuoso, muy educado, estuvimos un par de minutos conversando y se fue”, ha descrito.
Un gesto que le alegró la semana
Al salir de la frutería para almorzar, ya que lo último que tenía ganas de comer era precisamente fruta, se encontró con Manolo, quien le dijo: “Oye, Ezequiel, ¿qué pasó? ¿Has comido?”. Al decirle que no, el cocinero entró al bar y salió con un bocadillo muy grande: “Me dijo: ten”.
“Para mí tiene mucho significado porque ese día solamente yo sabía el hambre que tenía, y el tipo fue superable, supereducado, me regaló ese pedazo de bocadillo que traía filetes de pollo, rodajas de tomate, cebolla pasada en aceite y ajo, superdelicioso”, ha confesado.
Fue desde ese día en el que comenzó a tener aprecio a los bocadillos de España. "Llevo siete años y hasta el día de hoy, cada vez que puedo, disfruto de mi buen bocadillo, incluso de toda la comida que tienen por aquí: paella, cocido, arroz al horno...", ha rematado.
