Una camarera de Noruega explica lo que pasa allí con el vino los fines de semana: da idea de que no todo es tan feliz como parece
"El alcohol está visto como un tema de salud pública, no es un tema festivo".

Noruega ocupa el puesto 7 entre los países más felices del mundo en 2025, según análisis del World Happiness Report que elaboran el Sustainable Development Solutions Network (SDSN), con apoyo de investigadores del Wellbeing Research Centre de la Universidad de Oxford, y se basa en datos de la Gallup World Poll.
Pero no todo es tan brillante allí como parece. De hecho, en el país existen problemas derivados del consumo excesivo de alcohol. Por ejemplo, el 32% de los adultos participa en binge drinking (consumo excesivo en una sola ocasión) al menos una vez al mes, lo cual es un indicador de consumo problemático, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Además, un informe del Instituto Noruego de Salud Pública señala que al menos 200.000 noruegos tienen un consumo de alcohol considerado de riesgo.
Dua, que trabaja como camarera en Noruega, ha explicado todas las medidas que el Gobierno ha desplegado en ese país para tratar de frenar ese consumo de alcohol.
El alcohol en Noruega, "un privilegio y no un derecho"
"En este país servir alcohol es un privilegio, no un derecho. Por ejemplo, para servir alcohol hay unas horas específicas, también está prohibido servir alcohol a personas que están borrachas. Si tienes 18 años solamente puedes tomar cerveza o vino y si quieres tomarte un gin tonic, que ya se considera una bebida mucho más alcohólica, tienes que tener 20 años. Si no estoy segura de si tienes los 20 o no, te puedo pedir el DNI", cuenta.
"En este país, el alcohol está visto como un tema de salud pública, no es un tema festivo, porque de alguna manera ha sufrido problemas con el alcohol históricamente: los ciudadanos siempre han bebido más de lo normal, han tenido problemas con esta adicción", admite.
Sin comprar vino los fines de semana
En su opinión, eso tiene que ver con "la cantidad de horas de luz" que tiene, "que cuanto más frío y más oscuro, más incita el ambiente a consumir y por eso el Gobierno se ha visto obligado a crear unas normas para que las personas controlen su adicción y su consumo de alcohol".
De hecho, subraya, si quieres comprar vinos o licores hay un lugar específico para hacerlo, un monopolio del Gobierno: "No abre los fines de semana y cierra a las 20.00. Entonces, si llegan las 21.00 del viernes y no tienes vino en casa, no puedes comprar en ninguna parte. No puedes ir a comprarlo al supermercado, allí únicamente encontrarás cerveza hasta las 18.00".
Cosas que no pueden hacer los restaurantes
Además, la camarera señala que su restaurante ha pasado una inspección recientemente y les han llamado la atención por dos aspectos clave.
- "Tenemos botellas visibles y no deben estar porque esta zona es pública y no podemos tener propaganda de alcohol de ningún tipo. Todo lo que tenga etiqueta de alcohol tiene que estar en la zona de barra. Nosotros teníamos de decoración las botellas".
- "Nos han llamado la atención porque en el menú no tenemos vinos sin alcohol. Al ser un sitio que vende vinos, deberíamos tener muchas más alternativas, vinos con alcohol y vinos sin alcohol. Tenemos, pero no muchas, tenemos que añadir".
Beber pocos días pero mucha cantidad
Dua explica más medidas contra el consumo de alcohol: "Cuando sirves vino en copas hay una medida en específico y no puedes servir más de una bebida a la misma persona. Si alguien te pide una cerveza y luego un gin tonic al mismo tiempo, no le puedes servir esas dos. Tiene que terminarse una y luego pedirse la otra".
"A mí me parece que restringir tanto a una población hace que sea más adicta a ese producto. El alcohol aquí es un tema tabú, entre semana está mal visto que bebas alcohol. Pero cuando llega el fin de semana beben sin control. Una persona puede beber cinco o seis copas más dos cervezas. Se meten una cantidad de alcohol en el cuerpo que les deja KO", asegura.
