Un popular crítico de cine ve la saga 'Torrente' del tirón por primera vez y destripa cómo ha evolucionado con el paso de los años
Lo compara con una serie muy querida por el público español.
Se ha hablado (y mucho) del director y actor español Santiago Segura estas últimas semanas desde que se estrenara Torrente Presidente en los cines con una estrategia de campaña atípica: sin tráilers previos, sin sinopsis y sin conocer el reparto antes del estreno. Ahora ya está todo destripado y se sigue hablando de ello tras la segunda parte de la promoción.
Un popular crítico de cine, conocido en las redes sociales como The Rubiew, que acumula más de 20.000 seguidores tan solo en X nunca había visto la saga y, durante estos días, ha decidido ver todas las películas del tirón y ha elaborado un pequeño hilo dando su perspectiva sobre cómo ha evolucionado con el paso de los años.
Sobre la primera entrega, Torrente, el brazo tonto de la ley (1998), afirma que es una sátira "bastante acertada" que refleja "muy bien" al país antes de la entrada del euro. Para su sorpresa, se encontró con una película "con muy buen ritmo y con una comedia efectiva". Destaca la aparición del actor y director Javier Cámara, que "siempre suma".
Un protagonista "incómodo de ver"
Define al protagonista, José Luis Torrente (interpretado por el propio Santiago Segura), como "asqueroso, interpretado y escrito por un Santiago Segura cubierto de sudor que resulta hasta incómodo de ver". Explica que lo tiene todo: "Putero, racista, machista, homófobo". Un personaje de ficción que está "sumamente bien construido".
Como sátira funciona "a la perfección", pero el problema es uno que se ha comentado estos últimos días: la "heroficación" por parte del público español. Según el crítico, lo que debería ser algo "puntual" de los años 90, sigue estando "muy presente" casi 30 años más tarde... Con aplausos incluidos.
En Torrente 2: Misión en Marbella (2001), la saga se disfraza en una película de acción que deja atrás la sátira: "Como película cañí española noventera, da en el centro de la diana. Como saga 007 patria, se queda a años luz de ser la correcta".
Torrente 3, una "retahíla de chistes sin gracia"
The Rubiew defiende que al ver Torrente 3: El protector (2005), uno vive "una experiencia horripilante" y la define como una "retahíla de chistes sin gracia", siendo los más "bruscos" de toda la saga. Sin embargo, tanto Torrente 4: Lethal Crisis (2011) como Torrente 5: Operación Eurovegas (2014) se alejan mucho de ese tipo de comedia, según el crítico.
"Sigue siendo racista y machista, pero lo hace de un modo mucho más blanco y con una intención puramente palomitera. Hay una media de tres cameos por segundo, estando más cerca de un sketch de El Hormiguero que de una película en sí", ha explicado.
La "antesala" a Paquita Salas
Concluye definiendo la saga de Torrente como la "antesala de Paquitas Salas sin el filtro woke de por medio. Entiende a la perfección qué es lo que quiere ver el español medio en las salas de cine, al igual que los javis conocen su público al dedillo".
Remata defendiendo que, quizá, de no haber existido esta saga de Paquita Salas, la de Torrente se vería y estudiaría "de otro modo": "Como algo que desgraciadamente se seguiría viendo actual, demostrando que quizás no hemos avanzado tanto la sociedad".