Un repartidor llega cuando Oyarzabal está a punto de tirar el penalti y lo que pasa después dice mucho de cómo somos los españoles
"Le mando un abrazo a este máquina".
España es una fiesta después de que la Selección se haya clasificado para la final del Mundial. El 0-2 frente a Francia desató la locura en las calles de todo un país que ya sueña con bordar la segunda estrella en la camiseta.
El encuentro se puso de cara pronto con un penalti sobre Lamine Yamal que transformó el pichichi de España, Mikel Oyarzabal. El gol se gritó a pleno pulmón en las calles, los bares y las casas. Pero mientras unos disfrutan, a otros les toca trabajar.
Este es el caso de los repartidores de comida a domicilio. En partidos y grandes ocasiones, los pedidos aumentan notablemente, por lo que estar pendiente del fútbol es prácticamente imposible. Sin embargo, este repartidor tuvo suerte.
Un usuario en redes sociales ha compartido lo que ocurrió anoche en la casa donde se reunió con su grupo de amigos para ver la semifinal del Mundial entre Francia y España. Todos estaban viendo el partido cuando el árbitro señaló el penalti a favor de la Selección.
Y justo en ese momento sonó el timbre. La comida había llegado y decidieron invitar al repartidor a ver el penalti que segundos después convirtió Oyarzabal. Sin dudarlo ni un segundo, este grupo de jóvenes le animó a sentarse en una silla para disfrutar del momento.
En el vídeo que ha compartido en X, se ve cómo todos celebran juntos el gol del delantero vasco saltando y gritando. Segundos después, el repartidor coge el casco de moto y se despide para seguir con su jornada laboral.
"Le mando un abrazo desde aquí a este máquina", ha escrito en la publicación donde ha compartido el vídeo, que ya acumula más de 32.000 'me gusta'. "Pero dadle una propinilla que no se vaya de vacío", apunta un usuario en los comentarios.