Las nuevas adalides de la liberación femenina, Beyoncé, Miley Cyrus, Kim Kardasian, parecen haberse tomado en serio la práctica de quemar sujetadores adaptándola a los nuevos tiempos: publicar el resultado en Instagram. ¿Cómo afectan estas imágenes al problema de la objetificación sexual? ¿Es positivo o negativo obtener autoconfianza a través de la exhibición del cuerpo?

El debate de si quitarse la ropa empodera o no a las mujeres es un must have en cualquier foro feminista que se precie. Las nuevas adalides de la liberación femenina, Beyoncé, Miley Cyrus, Kim Kardasian, parecen haberse tomado en serio la práctica de quemar sujetadores adaptándola a los nuevos tiempos: publicar el resultado en Instagram. ¿Cómo afectan estas imágenes al problema de la objetificación sexual? ¿Es positivo o negativo obtener autoconfianza a través de la exhibición del cuerpo?

La objetificación es un término que se utiliza para definir lo que hacen constantemente los mass media con las mujeres: representarlas sólo por una parte, su cuerpo o partes de su cuerpo, sin mostrar otros aspectos que las definen como personas, consiguiendo un efecto deshumanizante que las convierte prácticamente en productos.

Esta semana Emily Ratajkowski y Kim Kardashian han publicado este topless reivindicativo como respuesta a la polémica suscitada por una de las fotos de desnudo de Kim Kardasian en la que mostraba orgullosa el peso perdido tras su reciente parto. Las redes se llenaron de comentarios a favor y en contra de la decisión de Kardashian de exhibir su cuerpo y de reflexiones sobre si esta práctica es o no empoderadora. El hecho de que una persona tenga derecho a mostrarse como le dé la gana no es cuestionable en ningún caso (cada uno es libre de tomar sus propias decisiones) pero que estas imágenes resulten o no convenientes en la lucha por la igualdad de hombres y mujeres es algo que nos atañe a todos y que es importante debatir.

En realidad estas fotos no distan mucho de las que podemos ver en una revista porno, en la portada de Interviú o, en los últimos años, en las campanadas. ¿Son estos también 'topless reivindicativos'? Al fin y al cabo, las mujeres que aparecen en estas revistas también están ejerciendo la libertad de mostrar su cuerpo. El argumento de que es diferente si cobran por ello no sería válido, porque tanto Emily Ratajkowski como Kim Kardasian perciben dinero como modelos y esta imagen contribuye a su promoción y caché.

El verdadero empoderamiento femenino llegará cuando no dependamos de lo que otros digan de nuestro cuerpo (sea éste como sea) sino de valorarnos y ser valoradas por otros aspectos que trascienden al físico.

Estos topless reivindicativos generan millones de imágenes de mujeres que posan desnudas circulando por internet, periódicos y redes sociales que se suman a los millones de imágenes existentes de este tipo, que a su vez generan otros tantos millones de comentarios sobre el aspecto físico de las mujeres. La consecuencia de estas imágenes es que acaban reforzando el estereotipo existente en lugar de ayudar a subvertirlo.

Uno de los argumentos que se utilizan a favor de estas fotos es que no significan lo mismo si las emite la propia mujer de sí misma. Pero ojo, las mujeres también podemos auto-objetificarnos si construimos nuestra identidad en base a nuestro cuerpo. Existen innumerables blogs y cuentas de Instagram en las que las autoras sólo se representan por su aspecto físico: mira el look que llevo, mira lo que he adelgazado, mira como me sienta el bikini... Aunque este imaginario no lo construya una mirada externa es la propia persona la que se está definiendo por una parte. Algo que incluso empieza a afectar también a algunos hombres.

Otro argumento a su favor es que contribuyen a lo que en inglés se conoce como el body positive, un movimiento que anima a las personas a valorarse sean como sean y hacer visible la diversidad de los cuerpos para combatir el estereotipo dominante. Considero que este movimiento es muy positivo y necesario pero no resuelve el problema de la objetificación porque el foco sigue estando en valorarse por el cuerpo. Exhibirse con sobrepeso también puede ser objetificante si la representación se limita sólo a eso.

Por otro lado es muy peligroso basar nuestra confianza en compartir nuestra imagen en internet para que otros refuercen nuestra autoestima. Si te gustas, no necesitas que otros te lo digan. ¿Qué pasará cuando estas mujeres tengan 60 años y dejen de recibir 23 millones de likes en sus fotos? ¿Significará eso que ya no tienen valor como mujeres? ¿Qué pasará con su empoderamiento? El cuerpo cambia, ¿no es mejor construir nuestra autoconfianza en valores que perduren como la personalidad, inteligencia, creatividad...?

El verdadero empoderamiento femenino llegará cuando no dependamos de lo que otros digan de nuestro cuerpo (sea éste como sea) sino de valorarnos y ser valoradas por otros aspectos que trascienden al físico.

Lo que realmente necesitamos es crear imágenes que nos definan de otras formas, poner en valor otros aspectos de nuestra persona. Aparecer en los periódicos no como productos pasivos sino como sujetos activos, que se mueven, emprenden, luchan, logran... Nadie duda de que las mujeres y los hombres seamos cuerpos, sino del excesivo valor que le estamos dando a este aspecto.

Acción en las playas de Florida titulada I'm not just a body, de Yolanda Domínguez