INTERNACIONAL
01/08/2012 21:53 CEST | Actualizado 02/08/2012 09:18 CEST

Coca Cola y McDonald's fuera de Bolivia en diciembre

Getty Images

El Gobierno de Bolivia ha anunciado que expulsará del país a la empresa de refrescos Coca Cola a partir del 21 de diciembre, según el ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, para “celebrar el final del capitalismo”.

El mismo día, la cadena de hamburgueserías McDonald's cerrará los ocho locales que durante 14 años han permanecido en Bolivia, tras su fracaso comercial al intentar influir en la cultura gastronómica del país.

“El 21 de diciembre tiene que ser el fin de la Coca Cola, y el comienzo del mocochinche (refresco de durazno, o melocotón). Los planetas se alínean después de 26 mil años (...) Es el fin del capitalismo y el comienzo del comunitarismo" ha expresado Choquehuanca en un acto público, según recoge la cadena Telesur.

La expulsión de Coca Cola de Bolivia está fundamentada por el Gobierno en los daños que produce a la salud, como su asociación a los infartos cardíacos, los derrames cerebrales y el cáncer.

El retiro de las dos marcas coincidirá con la Reunión Mundial de Indígenas convocada por el presidente boliviano, Evo Morales, en la Isla del Sol. En ella se celebrará el fin del calendario maya y el inicio de una nueva era, al que se ha sumado el cierre de estas cadenas internacionales.

“Estará en sintonía con el fin del calendario maya, y será parte de los festejos para celebrar el final del capitalismo y el comienzo de la cultura de la vida”, ha expresado Choquehuanca.

McDonald’s cerrará definitivamente sus restaurantes después de que en 2002 bajara la persiana de varias sucursales en la provincia boliviana. Las razones del fracaso de la cadena de hamburguesería se deben al rechazo de los bolivianos al menú estadounidense.

En un esfuerzo por integrarse en Bolivia, la cadena incluyó la llajwa -una salsa típica boliviana para aliñar comidas- en su repertorio de comida, asegura la BBC. Además, el precio de las comidas de McDonald’s (la más baratas de 2,50 euros) son muy caras para algunos bolivianos que pueden obtener alimentos preparados por menos de un euro.