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27/05/2014 08:44 CEST | Actualizado 27/05/2014 08:44 CEST

El Papa asegura que "la puerta está siempre abierta" a reconsiderar el celibato de los curas

EFE

El Papa Francisco ha defendido este lunes el celibato para los sacerdotes, pero ha afirmado que "la puerta está siempre abierta" al cambio. "El celibato no es un dogma", ha recordado el Pontífice a los periodistas en el avión de vuelta a Roma, tras su visita a Oriente Próximo.

"El celibato es una regla de vida que aprecio mucho y creo que es un regalo para la Iglesia, pero ya que no es un dogma, la puerta siempre está abierta", ha señalado, en referencia a esta tradición que se remonta a cerca de 1.000 años.

Las imágenes de la visita del Papa a Tierra Santa.

El pronunciamiento de Jorge Bergoglio se produce días después de que se conociera que un grupo de 26 mujeres le escribió una carta para solicitarle una revisión de la disciplina del celibato, ya que han vivido o viven una relación sentimental con un sacerdote y querrían hacerlo sin ocultarse.

El Papa ha añadido que, en el caso de que su salud no le permita dirigir adecuadamente a los 1.200 millones de católicos, estará "abierto" a retirarse como ya hizo su predecesor, Benedicto XVI, y considera que el concepto de "papa emérito" podría ser algún día normal en la Iglesia.

"Haré lo que el Señor me diga que haga", ha asegurado el Pontífice a los periodistas en el avión de regreso al Vaticano tras un viaje de tres días por Oriente Próximo. "Creo que el de Benedicto XVI no es un caso único. Creo que lo veremos como alguien que abrió una puerta, la puerta del Papa emérito", ha sostenido. En este sentido, ha explicado que el hecho de que la gente viva más ha hecho que sea más probable que un Pontífice renuncie por motivos de salud en el futuro.

Benedicto se convirtió en el primer Papa desde la Edad Media en renunciar cuando voluntariamente dejó el pontificado en febrero del año pasado. "¿Habrá más (renuncias papales)? Dios sabrá, pero la puerta está abierta", ha concluido Francisco.

Durante su visita a Tierra Santa, el Papa ha centrado su discurso en la búsqueda de la paz y ha ofrecido su casa en el Vaticano para que se celebre una reunión entre el presidente de Israel, Simon Peres, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, por la paz.

Antes de concluir su viaje de tres días por la zona, el Papa ha visitado la explanada de las mezquitas y ha pedido que nadie instrumentalice el nombre de Dios para la violencia. Posteriormente, ha rezado en el Muro de las Lamentaciones.

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