INTERNACIONAL
10/12/2014 08:59 CET | Actualizado 10/12/2014 09:00 CET

3.419 personas han muerto en el Mediterráneo en 2014 tratando de huir de la miseria y la guerra

AFP

El Mare Nostrum no es de todos por igual. 3.419 personas han muerto intentando cruzar el Mediterráneo en lo que va de 2014, de 207.000. Es el mar donde más flujo migratorio se ha registrado, cerca del 60% de las 348.000 personas que se lanzaron a los mares y océanos del mundo con el objetivo de migrar o buscar asilo.

Esta cifra la ha revelado el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) este miércoles y ha advertido de que la comunidad internacional está dejando de lado su objetivo de salvar vidas en medio de la confusión entre los países costeros respecto a cómo reaccionar.

El director de la agencia, Antonio Guterres, ha lamentado que algunos países se hayan centrado en evitar la llegada de extranjeros a su territorio, poniendo este objetivo por encima de su obligación de conceder asilo a estas personas.

"Esto es un error, una reacción equivocada en un momento en el que un número récord de personas está huyendo de guerras. La seguridad y la gestión migratoria son preocupaciones para cualquier país, pero las políticas han de ser diseñadas para que las vidas humanas no acaben siendo un daño colateral", ha valorado.

EUROPA REGISTRA EL MAYOR FLUJO

ACNUR ha detallado que Europa ha hecho frente al mayor número de llegadas de personas por mar del mundo, debido a la existencia de conflictos en su frontera sur (Libia), este (Ucrania) y sureste (Siria e Irak). En total, más de 207.000 personas han cruzado el Mediterráneo en enero, tres veces más que el anterior tope de 70.000 en 2011.

Por otra parte, un total de 82.680 personas han cruzado el Golfo de Adén y el Mar Rojo, principalmente desde Etiopía, Somalia y Yemen, con destino a Arabia Saudí y los países del Golfo Pérsico. En estas rutas se ha registrado el fallecimiento de 242 personas.

En el sureste asiático, 54.000 personas han emprendido este tipo de viajes, muchos de ellos abandonando Bangladesh y Birmania en dirección a Tailandia, Malasia e Indonesia, rutas en las que se han registrado un total de 540 fallecimientos. Unas 4.775 personas han realizado estos viajes en el Caribe; 71 han fallecido.

Guterres ha destacado que centrarse en los elementos aislados de un problema de naturaleza compleja ha llevado a los gobiernos a no poder hacer frente a los flujos migratorios y a no conseguir evitar las muertes y ha urgido a los países a desarrollar "sistemas adecuados para hacer frente a las llegadas y distinguir a los refugiados de lo que no lo son".

"No se puede parar a una persona que huye para salvar la vida por medios de disuasión sin incrementar aún más los peligros. Hay que hacer frente a las causas, lo que significa analizar por qué la gente huye, qué evita que busquen asilo a través de medios más seguros, y qué se puede hacer para acabar con las redes que se benefician de ello", ha dicho.

ADEMÁS: