POLÍTICA
18/03/2015 15:59 CET | Actualizado 18/03/2015 15:59 CET

Juanjo Puigcorbé dice que no quiere ser 'el 007 catalán', sino Pepe Carvalho

El actor Juanjo Puigcorbé, que será el número dos en la lista de Barcelona de ERC en las elecciones municipales, ha explicado este mediodía en una rueda de prensa sus motivos para pasar a la política y lo ha hecho acompañado del alcaldable de ERC por Barcelona, el diputado Alfred Bosch, y del juez Santiago Vidal, que cerrará simbólicamente la lista electoral.

Después de indicar que aunque hasta ahora nunca se había dedicado a la política sí que se había sentido muy identificado con el socialismo federalista que encarnaba el expresidente Pasqual Maragall, Puigcorbé ha señalado que tiene pendientes de estrenar tres películas, pero que ya está cancelando algunos proyectos para dedicarse de lleno a su nueva tarea como candidato

Puigcorbé ha recogido con humor "la metáfora" que ayer hizo Alfred Bosch sobre la necesidad de que todo proceso independentista "cuente con un Sean Connery", en alusión al compromiso personal de este actor escocés en favor de la independencia escocesa.

Cuando le han preguntado si le gustaría ser "el agente 007 [James Bond]" catalán, puesto que uno de los personajes más conocidos de Sean Connery ha sido precisamente este, Puigcorbé ha contestado con ironía que "no soy 007, pero sí Pepe Carvalho, nuestra versión casera ideada por el escritor Vázquez Montalbán", que él sí que ha interpretado en versión cinematográfica, "y también lleva pistola", ha añadido con una amplia sonrisa.

FOMENTARÁ LA CULTURA

Sobre su apuesta por formar parte de la lista de ERC, ha agradecido la "generosidad" de este partido siendo como es él una persona independiente, y la ha interpretado como una apertura del independentismo de izquierdas hacia sectores que hasta hace poco habían creído en un Estado federal, "pero que ahora vemos que es inviable".

Puigcorbé ha avanzado que, como concejal, se piensa dedicar a fomentar la cultura desde el ayuntamiento y ha reconocido que su proyecto se asemeja al que desarrolló el consistorio durante la II República, que consistía en que en cada barrio o distrito hubiera un ateneo o un teatro "para que los ciudadanos puedan practicar la cultura y no sólo consumir la que ya está hecha".

También ha dejado claro que él tiene un concepto muy abierto de lo que es la cultura catalana, y que por este motivo es partidario de que no sólo se produzca cine, teatro o libros en catalán, sino también en castellano y otras lenguas.