POLÍTICA
09/06/2015 16:38 CEST | Actualizado 09/06/2015 16:38 CEST

El padre del 'niño de la maleta': "No soy culpable, me engañaron"

EFE

Alí Ouattara, el padre del niño al que metieron en una maleta para poder entrar en España por la frontera de Ceuta, ha asegurado este martes que no se siente "culpable" de lo que le ocurrió a su hijo porque le "engañaron" y nunca pensó que lo intentarían introducir en suelo español de esa forma.

En rueda de prensa en Sevilla junto a su esposa, Lucie, y su abogado, Juan Isidro Fernández, el padre ha afirmado que intentó en dos ocasiones traer a España a su hijo de 8 años mediante la reagrupación familiar, aunque el Gobierno se lo denegó porque no cobraba suficiente en la lavandería en la que trabaja.

Ante esa negativa, ha reconocido que pagó 5.000 euros para que le ayudaran por la frontera de Ceuta, aunque creyó que las personas con las que contactó en Marruecos pasarían a su hijo de forma normal y no metiéndole en una maleta.

"A VECES HACEMOS COSAS QUE NO QUEREMOS"

Ha admitido que hizo el pago para introducir a su hijo en España por el estado de "desesperación" que tenía: "A veces hacemos cosas que no queremos hacer".

Como muestra de que no quería ocultar nada, el padre ha dicho que cuando la Guardia Civil le preguntó si el menor que había cruzado la frontera era su hijo, él le respondió que sí y que esperaba encontrarlo con su pasaporte porque no sabía que había pasado dentro de una maleta.

La familia Ouattara, que viaja desde Sevilla a Fuerteventura, se reunió este martes después de que el pequeño Adou saliera del centro de menores en el que estaba y de que su padre abandonara la cárcel tras pagar una fianza de 5.000 euros.

UNA PERSONA "SIN VOZ"

Cuando estaba en prisión, el padre ha afirmado que se convirtió en una persona "sin voz", aunque más tarde se congratuló de que había "muchas voces" que hablaban por él para ayudarle.

Tras quejarse de que su hijo estuviera en el centro de menores de Ceuta en vez de con su madre, el padre ha señalado que teme no poder volver a su puesto de trabajo en la lavandería después de faltar durante un mes.

Su abogado, que ha definido lo ocurrido como "final feliz", se ha mostrado esperanzado en que Alí no tenga problemas para volver a su trabajo, y ha apuntado que la familia ha recibido donaciones anónimas y altruistas de Alemania.

OUATTARA "PERDIÓ LA CADENA"

Tras salir este lunes de la prisión, Ouattara habló con su hijo, al que preguntó cómo fue el tiempo que pasó en el centro de tutela, algo que ha criticado. "Él no entendía por qué le hacían estar allí, y todo el mundo sabía que tenía a su madre: si yo no podía estar con él, al menos debería haber estado con ella, el mejor lugar para un menor de diez años es el entorno familiar", ha expuesto.

El imputado, que queda ahora a la espera de juicio -ha expresado su confianza en poder retomar su trabajo en una lavandería en Fuerteventura, a donde toda la familia ha volado este martes-, ha aludido a la "mucha alegría y felicidad" que ha sentido por el hecho de que "tantas voces hayan hablado, y tan fuerte como para ser atendidos, por quien no tenía voz". Por ello, ha dado las gracias "de corazón" a todos aquellos que le han apoyado en un momento "muy difícil".

De su lado, el abogado, Juan Isidro Fernández, ha incidido en que Ouattara "perdió la cadena", ya que en el proceso de traslado hubo un momento en que el niño fue puesto a cargo de terceras personas que el padre de Adou no conocía. Ha apuntado a la responsabilidad de las mafias, "que existen en mayor número de lo que nos pensamos".

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