INTERNACIONAL
12/04/2018 22:51 CEST | Actualizado 12/04/2018 22:51 CEST

Las claves para entender la amenaza de ataque de EEUU sobre Siria

El uso de armas químicas era una "línea roja" infranqueable, superada demasiadas veces en esta guerra. ¿Habrá respuesta ahora?

REUTERS

Donald Trump siempre se ha jactado de ser un hombre de negocios con visión y capacidad estratégica. Una "pantera", dijo de sí mismo, que vigila, estudia y decide sin sombra de duda. Eso era en sus tiempos de candidato a la Casa Blanca. Hoy, como presidente de EEUU, es capaz de dar un paso adelante y dos atrás, decir una cosa y la contraria, apostar y retirar el envite en unas horas. La materia en la que ahora no se sabe bien qué quiere es dolorosamente delicada: se llama Siria.

El miércoles, el republicano aseguró que era inminente una represalia militar de Washington contra el régimen de Bachar El Assad, como castigo al ataque con supuestas armas químicas del pasado sábado en Duma, último enclave rebelde en la periferia de Damasco, y que se saldó con decenas de muertos y centenares de intoxicados. Pero hoy, más opaco, ha dicho que el ataque no tiene por qué ser para ya. "Nunca dije cuándo tendría lugar un ataque en Siria. ¡Podría ser muy pronto o no tan pronto en absoluto!", ha escrito en Twitter.

¿Habrá ataque, entonces? ¿Y cuándo? ¿Quién se enfrenta a quién? ¿Qué antecedentes hay? A continuación tratamos de explicarte cómo hemos llegado hasta aquí y lo que puede pasar en las próximas horas.

La "línea roja"

Ya desde el inicio de la guerra de Siria, hace siete años, EEUU dejó claro que Assad tenía una "línea roja" que no podía cruzar si no quería tener encima al Ejército más poderoso del mundo, y esa línea era el uso de armas químicas contra civiles.

El 23 de julio de 2012, el régimen sirio admitió por primera vez que poseía un arsenal con armas de este tipo, ilegales, y amenazó con utilizarlas en el caso de que se produjera una intervención militar occidental, pero no contra su población, matizó. El entonces presidente estadounidense, Barack Obama, dio el primer toque (verbal).

La primera prueba de fuego para esta advertencia llegó el 21 de agosto de 2013 cuando se produjo el que es, hasta hoy, el más mortífero ataque con armas químicas perpetrado por el Ejército de Assad durante la contienda, el peor del mundo en 30 años: sus fuerzas armadas atacaron en Guta oriental y en Muadamiyat al Sham, dos suburbios de la capital damasquina que estaban en manos de los rebeldes. La oposición acusó al Gobierno, que desmintió tajante el uso de gases. El resultado: más de 1.400 muertos, según datos de los opositores y de la Inteligencia de EEUU.

¿Atacó Obama? No, pese a lo prometido. El llamado "intervencionismo humanitario" de Washington quedó aparcado y hubo un repliegue en las amenazas y en los movimientos de buques y tropas que calentaron el Mediterráneo oriental en esos días. EEUU siempre defendió la "obligación moral" de golpear en un supuesto como este, pero triunfó al final la política no intervencionista del demócrata y la promesa arrancada a Assad: que iba a destruir su arsenal químico. Un proceso internacional, coordinado por Naciones Unidas, puso en marcha esa liquidación. A la luz de los acontecimientos denunciados por los opositores al régimen y por la ONU, sin embargo, parece que Siria no hizo una limpia completa.

Hasta hoy, EEUU no ha atacado a Siria por nuevos bombardeos con armas químicas conocidos de forma recurrente. Sí que lidera una coalición internacional que lucha sobre el terreno contra el Estado Islámico, asentado fuertemente en Siria, pero sin atacar intereses del régimen.

El nuevo detonante

La Asociación Médica Sirio-Americana (Sams) y la Defensa Civil Siria informaron el domingo de que poco antes de las 20:00 horas del sábado (hora local, una hora menos en la España peninsular) cientos de personas con síntomas de haber estado expuestas a un gas nervioso fueron llevadas a los hospitales en Duma. "Presentaban problemas respiratorios, cianosis central (piel o labios azules), excesiva espuma bucal, quemaduras en la córnea y la emisión de olor a cloro", aseguraron estas fuentes, añadiendo que los afectados también sufrieron de problemas cardíacos. Según el Centro de Documentación de Violaciones (VDC), organización que registra la vulneración de derechos internacionales en Siria, el sábado se reportaron dos bombardeos provenientes de aviones de la Fuerza Aérea Siria, tras los que el olor a cloro era "claro". La ONG Cascos Blancos publicó en Twitter que un helicóptero había lanzado un barril con químicos sobre la ciudad.

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Duma era, hasta esta misma mañana, el último reducto insurgente que quedaba en Guta Oriental, antiguamente el principal bastión opositor de las afueras de Damasco. Guta era clave para las fuerzas rebeldes, pues les permitía atacar los asentamientos del régimen en la capital. Las autoridades sirias iniciaron en febrero la ofensiva final para vencerla. Desde hoy, la policía militar de Rusia -máxima aliada de Assad- controla la ciudad.

Lo que ha dicho EEUU

Tras el ataque, Trump criticó duramente a Assad y, junto a sus aliados de Occidente (Francia y Reino Unido, esencialmente), anunció que ofrecería una "fuerte respuesta" en represalia por los ataques químicos. Sobre la mesa, repiten sus asesores, están "todas las opciones", incluyendo la militar. El magnate no sólo acusó a Assad del uso de armas químicas, sino que cargó contra Rusia, uno de los tradicionales enemigos de EEUU, e Irán, su adversario en Medio Oriente. "Si fueron los rusos, si fue Siria, si fue Irán, si fueron todos ellos juntos, lo descubriremos y tendremos las respuestas bastante pronto", garantizó.

El miércoles, Trump escribió en Twitter: "Rusia promete derribar todos los misiles disparados contra Siria. Prepárate Rusia, porque van a ir, suaves y nuevos e ¡inteligentes!"; lo colgó tras censurar que el Kremlin se asocie "con un animal que mata con gas a su gente y ¡disfruta!". Las alarmas se dispararon: el ataque sobre Siria parecía cuestión de horas.

Sin embargo, hoy ha escrito esto otro: "Nunca se dijo cuándo se produciría un ataque a Siria. ¡Podría ser muy pronto o no tan pronto!".

Al tuitear sobre el hipotético próximo ataque, Trump hizo públicos, a su manera, sus planes militares, algo por lo que él criticó duramente al expresidente Obama en 2013, cuando aquellos amagos de castigo nunca fueron llevados a cabo. Como candidato a la Casa Blanca, Trump siempre defendió el aislacionismo, el América primero, menos actuación en conflictos internacionales. Pero si ahora se decide a dar el paso y lo anda contando por las redes... Los medios de EEUU sostienen que su avance no ha gustado a sus asesores y al Pentágono y que por eso, hoy, ya no ha hablado tan claro.

No obstante, horas más tarde el presidente puntualizó, durante un encuentro sobre comercio y agricultura que tuvo lugar en la Casa Blanca, que se tomarán "decisiones bastante pronto" acerca de Siria. "Veremos qué pasa. Estamos analizando la situación de manera muy seria. Es muy complicado que el mundo nos ponga en una situación como esa", agregó sin ofrecer más detalles.

"En cualquier caso, los Estados Unidos, bajo mi administración, han hecho un gran trabajo librando a la región de ISIS", escribió el presidente en su tuit de la mañana. "¿Dónde está nuestro 'Gracias, Estados Unidos'?", cerraba su mensaje de este jueves. De hecho, Trump, el pasado 30 de marzo, lo que anunciaba es que "muy pronto" su país dejaría la ofensiva en Siria contra el ISIS, porque lo estaban "machacando" y era el momento de que "otros" tomen el relevo. "Estamos allí por una razón: encontrar al ISIS, acabar con él e irnos a casa", dijo.

Los matices

CNN ha confirmado que dos buques destructores de la Marina estadounidense armados con misiles de crucero Tomahawk están en posición y listos para entrar en acción, entre otros activos, incluidos aviones y submarinos, si el presidente Trump cumple su amenaza de ordenar un ataque militar contra objetivos en Siria. Sin embargo, poco tiene que ver con el movimiento en masa de buques y personal que se produjo en la crisis de 2013, cuando se reforzaron bases en Turquía, Jordania o Chipre y se movieron destructores y submarinos (más de una docena) en el Golfo Pérsico y el Mediterráneo Oriental, con apoyos puntuales de buques británicos y franceses, más el despliegue norteamericano habitual en Qatar, Emiratos Árabes o Kuwait.

Los militares de EEUU están molestos con que Trump haya hablado antes de alcanzar un acuerdo con sus principales aliados e insisten a medios locales en que, pese a las reuniones mantenidas ayer, no hay absolutamente nada decidido aún.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, ha remarcado que un ataque con misiles sigue siendo una de las "muchas" opciones sobre la mesa y que el tuit del presidente no complica la planificación de una respuesta estadounidense. Y más firme ha sido el secretario de Defensa, Jim Mattis, a quien le ha tocado de nuevo templar gaitas, como lleva meses haciendo con Corea del Norte. Ante el Congreso, ha tratado de poner calma en la llamada crisis siria y ha alertado del riesgo de que un ataque pueda desencadenar "una escalada fuera de control" en Oriente Próximo, un polvorín viejo de décadas. "Una de mis mayores preocupaciones es evitarlo", ha dicho Mattis.

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Los posibles apoyos

Por ahora, el principal apoyo de Trump en esta escalada es Francia. El presidente galo, Emmanuel Macron, ha afirmado que tiene "pruebas" de que el régimen sirio utilizó armas químicas en el ataque en zona rebelde y dijo que su país responderá "oportunamente". Ya ha ido más allá que Washington, que por ahora no ha hablado de prueba alguna.

"Responderemos oportunamente, cuando consideremos que sea más útil y eficaz", ha agregado Macron, que cita concretamente un posible uso de cloro en el ataque del sábado. El mandatario francés ha añadido que mantiene contacto a diario con el presidente estadounidense Trump y que decidirán sobre su respuesta "oportunamente, cuando consideremos que sea más útil y eficaz", agregó.

Los medios franceses aseguran igualmente que se barajan todas las opciones en este instante en el Elíseo, aunque insisten en que París podría dar apoyo a EEUU si lo necesita para una represalia militar. Lo mismo ocurriría en Reino Unido, aunque no se ha tomado ninguna decisión oficial, dicen los portavoces de la premier, Theresa May. La conservadora ha asegurado que "el continuo uso de armas químicas en Siria no puede quedar sin respuesta". De qué tipo, no lo dice.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, se ha desmarcado de un posible ataque y no pondrá su ejército en liza. Sí ha enfatizado que condena el uso de armas ilegales contra civiles y que se sumará a cualquier iniciativa (¿sanciones?) que se acuerde en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.

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Emmanuel Macron, en primer término, con Theresa May y Donald Trump al fondo, en una imagen de archivo.

Lo que dice Assad (y Putin)

El régimen de Assad, acusado en múltiples ocasiones de perpetrar ataques químicos contra bastiones rebeldes, ha negado repetidamente el uso de agentes tóxicos y, por contra, acusa a los rebeldes de inventar los informes en su "fallido intento" por impedir que el Ejército logre retomar Duma. Es verdad que Naciones Unidas ha reconocido que algunos rebeldes sirios han usado puntualmente este tipo de armas, pero la estadística la gana Damasco, por goleada.

El Gobierno sirio ha asegurado este jueves que ha ofrecido todas las facilidades para que el equipo investigador de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) que se dirige a la zona del ataque del sábado lleve a cabo su labor. Una fuente del Ministerio sirio de Exteriores dijo a la agencia de noticias oficial SANA que Damasco "ha invitado a la OPAQ a enviar un equipo de investigación para visitar Siria y el supuesto lugar de los hechos en Duma". Agregó que "Siria ha presentado todas las facilidades para que el equipo cumpla su misión de forma transparente y precisa, lejos de las presiones políticas que practican los Estados que apoyan el terrorismo".

La fuente del Ministerio sirio de Exteriores subrayó que su país ha garantizado de inmediato los visados de entrada en Siria a todos los miembros de ese equipo y ha comenzado su programa de trabajo. Advirtió de que "Siria achacará la responsabilidad de cualquier retraso en la llegada del equipo investigador y en la actividad de su misión a las partes occidentales que buscan obstruir su misión y entrometerse en su tarea". Esta fuente denunció, además, la supuesta "campaña de desinformación continua por parte de EEUU y países de Occidente sobre el uso de gases tóxicos en Duma", añade EFE.

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Vladimir Putin, el presidente de Rusia, ha salido por su parte al paso de las acusaciones y señala a los opositores, igualmente. Esta semana, ha vetado una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU condenando el último ataque. "Nuestros especialistas militares ya fueron al lugar [del ataque]. No descubrieron ningún rastro de cloro o de cualquier otra sustancia química utilizada contra los civiles", declaró el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

La portavoz de la diplomacia rusa Maria Zajarova, ha dicho que eventuales ataques estadounidenses contra el régimen sirio tendrían la intención de "borrar las huellas de las provocaciones" por parte de Occidente. Y el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, ha avisado de que hay riesgo de una "guerra" entre su país y Estados Unidos si Washington decide lanzar un ataque contra Siria."No podemos excluir ninguna posibilidad, lamentablemente, porque hemos visto mensajes saliendo de Washington que son muy belicosos", avisa. Las relaciones entre EEUU y Rusia "están peor que nunca, y eso incluye a la Guerra Fría", dijo como respuesta conciliadora Trump.

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