Segundas oportunidades: Israel y Líbano aceptan volver a negociar, mientras EEUU e Irán apuran los plazos entre desafíos
Dos focos interconectados dividen el mundo entre amenazas, acusaciones cruzadas y la caducidad de dos alto el fuegos frágiles.

La diplomacia va, en muchas ocasiones, de segundas oportunidades. En un escenario más que complejo, Israel y Líbano han aceptado darse esa nueva 'cita' a la negociación para algo más que un alto el fuego de unos pocos días. Enfrente, EEUU e Irán mantienen un pulso entre lo político y lo comunicativo, sin que se encuentre solución momentánea. Dos focos que se interrelacionan y no se pueden entender de forma separada.
Representantes de Israel y de Líbano han confirmado que mantendrán su segunda ronda de negociaciones para alcanzar una potencial paz. La cita tendrá lugar este jueves 23 y de nuevo con sede en Washington, capital de EEUU.
La mesa de negociación contará con las autoridades de los dos estados, no así del grupo terrorista Hezbolá, como reclamaba Tel Aviv y como finalmente han confirmado fuentes de EEUU, que ejercerá de mediador.
La reanudación de las conversaciones llegarán a apenas tres días del final del alto el fuego de diez días que Israel y Líbano acordaron, tras la gestión y el anuncio de Donald Trump. La tregua ha ido concatenando, no obstante, acusaciones constantes de violación por ambas partes.
En su primer cara a cara del 14 de abril, los embajadores de Israel y del Líbano en Estados Unidos, Yechiel Leiter y Nada Hamadeh, se reunieron en el Departamento de Estado de EEUU en lo que supuso el encuentro de más alto nivel entre ambos países, sin relaciones diplomáticas, desde 1993.
La otra cara (por ahora cruz)
Nada garantiza el éxito en los intentos de paz entre Israel y Líbano, pero de momento convocatoria de reencuentro hay. No así en el otro extremo del conflicto a cuatro que ha revuelto el planeta en los últimos meses. EEUU e Irán mantienen en suspenso un reencuentro que Donald Trump ha dado por cercano y que desde Teherán prefieren enfriar.
En un constante 'juego' de relato y desafíos públicos, los dos países han cruzado reproches y ultimátums. La contradicción es tal, que el propio Trump ha perdido el paso del ritmo de las gestiones. Este lunes, el presidente de EEUU informaba en una entrevista a The New York Post que J. D. Vance y el resto de la delegación norteamericana "están en camino ahora. Estarán allí [en Islamabad] esta noche".
Sin embaergo, pocos minutos después, medios internacionales se hacían eco de la 'corrección' lanzada desde la Casa Blanca, afirmando que el equipo estadounidense aún no había despegado con destino Pakistán.
La duda persiste por cuanto Irán mantiene un 'no' momentáneo a volver a negociar con su contraparte. A poco más de 48 horas para el final del alto el fuego de dos semanas, las versiones cambian en cuestión de minutos.
Siempre dispuesto a regalar titulares, Donald Trump avanzó en un par de ocasiones la pasada semana que el acuerdo estaba "muy cerca" y que esperaba sellarlo en las conversaciones "inminentes". Sin embargo, el Gobierno iraní dejaba claro este mismo lunes que en este punto "no tiene planes de participar en una nueva ronda".
La negativa iraní llegó tras la captura de uno de sus buques mercantes por parte de la marina estadounidense en el estrecho de Ormuz este fin de semana, un incidente que Teherán ha calificado de "piratería" y por el que ha prometido represalias.
Ha sido el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei quien transmitía el relato de Teherán, afirmado que EEUU con sus "comportamientos contradictorios" y el hecho de "violar de forma continua los términos del alto el fuego" demuestra "que no tiene seriedad en el seguimiento del proceso diplomático". Desde el país asiático exigen primero que EEUU levante el bloqueo naval antes de retomar el contacto, una exigencia ratificada horas después por el 'aparato' del régimen de los ayatolás.
