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26/11/2018 11:24 CET | Actualizado 26/11/2018 14:41 CET

La demoledora carta de un ludópata a Carlos Sobera ('First Dates'): "¿De verdad te vale la pena?"

Ocho párrafos cortos que lo dicen todo.

GTRES
Carlos Sobera

Una persona que se define como antiguo ludópata ha escrito una carta dirigida a Carlos Sobera que ha publicado la web 'Nueva Revolución' en la que pregunta al presentador si realmente le vale la pena anunciar apuestas deportivas en televisión.

Las críticas a Sobera por la publicidad que protagoniza sobre una casa de apuestas online son constantes y a ellas se han sumado, entre otros, la escritora Rosa Montero y miembros de Podemos.

En la carta, esta persona admite que admira al presentador por haber hecho público que sufre diabetes y que teme que su hija desarrolle su enfermedad. "Pero ahora te voy a contar mi historia, yo he sido ludópata, conseguí vencer esta batalla, eso sí con muchas dificultades, en algún momento pensé en quitarme del medio para no ser un estorbo para la sociedad", afirma.

Este hombre, que permanece en el anonimato, explica que todavía no es padre pero que espera que sus futuros hijos nunca desarrollen esa enfermedad, la ludopatía.

"Me gustaría que respondieras con sinceridad esta pregunta, Carlos ¿de verdad te vale la pena? Sí, ya sé que me vendrás con la excusa que cada uno debe ser responsable de sus actos. Pues a eso te respondo, cuando uno es ludópata, ese control ya lo ha perdido y con anuncios tan agresivos como el tuyo cada vez gente más joven está acudiendo a los centros de desintoxicación del juego", escribe.

COMO LA COCACÍNA O PEOR

El hombre afirma que ve a Sobera como un "comunicador de rigor" y que, por eso, no le vería anunciando cocaína, "pues las apuestas crean la misma o mayor adicción".

"Reconozco que alguna vez de las que he visto tu anuncio he sentido rabia e impotencia, y alguna vez me han entrado ganas de tirar el mando a distancia contra la televisión. Solo espero que el Gobierno apruebe pronto el Decreto de Prevención de la Ludopatía donde anuncios como el suyo no tengan cabida en nuestra televisión, prosigue.

"Sólo te pido que no seas cómplice de fomentar una generación llena de ludópatas a imagen y semejanza de la generación de los 90 adicta a la heroína", termina diciendo la carta, que zanja con una nueva pregunta: Carlos, ¿de verdad te vale la pena?