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12/07/2012 10:06 CEST | Actualizado 10/09/2012 11:12 CEST

Elecciones EE UU 2012: cómo seguir las encuestas

Tanto en la prensa española como en la estadounidense, salen las encuestas nacionales de Obama contra Romney con frecuencia y con una efusión de opinión, pronunciamientos y predicciones. ¡Obama y Romney están empatados en la última encuesta de Rasmussen y Gallup solamente da a Obama 2 puntos sobre Romney! Siempre hay alguien que se me acerca, preguntando por el último sondeo, preocupado de que Obama no vuelva a ganar.

Déjenme aliviar la preocupación durante esta campaña: voy a explicar por qué esas encuestas nacionales no significan mucho. Sí, son una indicación del estado de ánimo del electorado, pero faltan cuatro meses hasta el 6 de noviembre y cuatro meses es una eternidad en política.

Más importante que el tiempo que nos falta hasta las elecciones es algo más fundamental: la Casa Blanca se gana en función del "voto electoral". Aunque en noviembre, en la papeleta, votaremos Obama o Romney (o un candidato de los varios partidos minoritarios), realmente estamos votando para los electores que nos representarán en el colegio electoral. Cada estado tiene tantos electores como representantes en la Cámara de representantes y senadores. Por ejemplo, California, el estado más poblado del país, tiene 55 electores (53 representantes y 2 senadores) y estados pequeños como Wyoming, Montana y Vermont tienen 3 (uno para cada uno de sus dos senadores y otro para su representante).

Hay un total de 538 electores: el total de los miembros del Senado y la Cámara de Representantes más 3 para el Distrito de Columbia. El número mágico es 270 (hay que superar 270 votos electorales para convertirse en presidente de los EE UU) y esa es la clave para entender la lucha matemática de las campañas presidenciales.

A primera vista, estados como California con sus 55 electores y Tejas con sus 38 parecen importantes, pero California es firmemente demócrata (azul) y Tejas, republicano (rojo). Estos y los otros estados "sólidos" forman la base de votos "seguros" de cada candidato. Pero es en los estados "en juego" donde se da la gran batalla.

Entonces, la única medida que importa hacia las elecciones es el mapa electoral y hay uno excelente en The Huffington Post. En todos distinguimos entre los estados "sólidos" o "fuertes" en los que las encuestas indican un apoyo muy sólido para uno de los candidatos. Contamos los electores en los estados sólidos como si ya hubieran votado y las campañas no invertirán mucho en actividades allí. Luego están los estados que se "inclinan" hacia un candidato. Aunque Obama ya tiene una ventaja ligera en Colorado, New Hampshire y Nevada, tendrá que invertir recursos de su campaña allí para asegurar su victoria. Por otro lado, Romney tendrá que cuidar Missouri.

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Los famosos estados "en juego" son la clave y son donde las campañas invierten en oficinas, empleados, los medios y, el tiempo del candidato. Mirando el mapa del Huffington Post vemos que entre sus estados sólidos y los que se inclinan hacia él, Obama tiene unos 240 electores; por lo tanto, tiene que ganar 30 electores entre los estados en juego. Romney tiene un camino más difícil hacia los 270 con un total de 191 electores sólidos y los que se inclinan hacia él. Tendrá que ganar 79 de los 107 electores en juego, un reto que no es fácil.

Por eso, mientras los medios nos distraen con las encuestas nacionales, los dirigentes de las campañas tienen su enfoque fijado en los estados en juego y en el mapa electoral. Cualquier movimiento en ese mapa importa y resultará en un cambio correspondiente en las estrategias de las campañas. La estrategia ganadora de la campaña de Obama del 2008 fue de "expandir el electorado" -tanto para grupos de votantes (jóvenes, mujeres, latinos) como para los estados-. Invirtieron recursos agresivamente en todos los estados en juego más algunos que se inclinaban hacia McCain. El resultado fue una victoria enorme con 365 electores contra los 173 de McCain. Por ahora, la ventaja es de Obama, pero cuatro meses es una eternidad en la política.

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