España pierde la final del Europeo Sub-21 contra Inglaterra tras fallar un penalti en la última jugada del partido

España pierde la final del Europeo Sub-21 contra Inglaterra tras fallar un penalti en la última jugada del partido

Los de Santi Denia no pudieron con la selección inglesa, que cerró le torneo sin recibir ni un solo gol en contra.

Abel Ruiz falla el penalti en el minuto 95Getty Images

La selección española del fútbol sub-21 ha perdido la final del Europeo contra Inglaterra por 1-0 en un final dramático y tremendamente cruel para los nuestros. La oportunidad de conseguir el sexto entorchado continental no pudo transformarse, y todo ocurrió de la manera más dolorosa para un futbolista: fallando un penalti en el minuto 95. 

El partido se inició con un dominio repartido aunque con Inglaterra apretando, que llegó a contar con hasta tres ocasiones muy claras para poner el primer gol del partido en el marcador, algo que no ocurriría hasta el minuto 48 de la primera mitad, al borde del descanso, cuando una falta botada por Curtis Jones, se coló en el marco de Arnau Tenas tras tocar en un defensor español.

La final se ponía en contra para los de Denia ante el peor rival posible que a la postre, ha cerrado el Europeo sin recibir ni un solo gol, un dato que explica el gran momento que atraviesa el fútbol inglés a nivel de selecciones.

La segunda mitad arrancó con una España mucho más lanzada al ataque y que rondó el gol en varias ocasiones, pero que no iba a tener la fortuna de encontrarlo. Abel Ruiz, Sergio Gómez y Rodri fueron los más activos en ataque pero James Trafford, el guardameta británico, frenó las intentonas de España.

Abel Ruiz falló un penalti en el 95'

La selección, cada vez más volcada comenzó a dejar desguarnecida la zaga, algo que se tradujo en constantes contraataques de Inglaterra, que contó con numerosas oportunidades que solo un estelar Arnau Tenas, evitó que se tradujeran en gol.

El tiempo se agotaba y cuando el partido moría, con España totalmente volcada al ataque, llegó la oportunidad que todo equipo sueña en el último minuto: penalti a favor en el 95 para empatar la final y llevarla a la prórroga.

Toda la responsabilidad recaía en los hombros del killer de España, Abel Ruiz, que asumió los galones para intentar transformar el penalti. Pero no pudo ser. Una vez más, Trafford se vistió de héroe para su país y adivinó el lanzamiento de un Abel Ruiz que con el pitido final no encontraba consuelo. El final más cruel para una generación de jugadores que prometen dar mucha guerra en el futuro.