Trump afirma que la guerra con Irán está "prácticamente terminada" y plantea tomar el control del estrecho de Ormuz
Pero también ha advertido que EEUU "no se detendrá" hasta que Irán esté "totalmente derrotado".

El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró este lunes que la guerra con Irán está "prácticamente terminada" y afirmó que Washington estudia "tomar el control" del estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo para el comercio energético. Sus declaraciones, realizadas en una entrevista telefónica con CBS News, provocaron una reacción inmediata en los mercados internacionales del petróleo.
"Creo que la guerra está prácticamente terminada", afirmó Trump durante la conversación con la cadena estadounidense. El mandatario aseguró que EEUU e Israel están avanzando más rápido de lo previsto en la operación militar denominada Furia Épica, que comenzó tras los ataques contra Irán iniciados el 28 de febrero.
Sin embargo, también ha advertido que EEUU "no se detendrá" hasta que Irán esté "totalmente derrotado".
Según Trump, la ofensiva ha debilitado gravemente la capacidad militar iraní. "No tienen armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea", sostuvo el presidente estadounidense. También aseguró que los misiles iraníes están dispersos y que la infraestructura para fabricar drones está siendo destruida.
El propio Trump había señalado al inicio de la operación que la campaña militar podría prolongarse entre cuatro y cinco semanas, aunque ahora sostiene que los objetivos militares se están cumpliendo antes de lo previsto.
Trump plantea controlar el estrecho de Ormuz
Uno de los elementos más delicados de la entrevista fue la referencia al estrecho de Ormuz, un punto estratégico situado entre Irán y Omán que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico.
Trump afirmó que el paso marítimo ya está abierto y que algunos buques están cruzándolo, pero añadió que su administración está "considerando tomar el control" de la zona.
La posibilidad de que EEUU controle de forma directa este estrecho tendría enormes implicaciones geopolíticas. Por Ormuz circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, además de grandes volúmenes de gas natural licuado (GNL) procedentes de países del Golfo como Catar o Emiratos Árabes Unidos.
Durante los últimos días de conflicto, el tráfico mercante en esta ruta estratégica había quedado prácticamente paralizado por la inseguridad en la región.
Reacción inmediata en los mercados
Las declaraciones del presidente estadounidense tuvieron un impacto inmediato en los mercados energéticos y financieros.
El precio del petróleo West Texas Intermediate (WTI) cayó en cuestión de minutos desde 115 dólares por barril hasta unos 85 dólares, reflejando las expectativas de una posible desescalada del conflicto y la reapertura de rutas marítimas clave.
En paralelo, el Dow Jones Industrial Average terminó la sesión con una subida de aproximadamente medio punto porcentual, después de haber pasado buena parte de la jornada en terreno negativo.
Los mercados energéticos reaccionan con gran sensibilidad a cualquier señal sobre el estrecho de Ormuz, ya que cualquier interrupción prolongada del tráfico puede provocar subidas bruscas del precio del crudo.
