Un golpe de calor tumba a Jannik Sinner en segunda ronda de Roland Garros y revienta el cuadro
El italiano, que partía como hiperfavorito en París ante la ausencia de Carlos Alcaraz, cae ante Cerúndolo en cinco sets tras hundirse físicamente en el tercero.

Golpe tremendo a Roland Garros. El favorito número 1 y casi único, el italiano Jannik Sinner, ha caído en segunda ronda víctima de un golpe de calor que le ha hundido hasta perder su duelo con Juan Manuel Cerúndolo en cinco sets (6-3, 6-2, 5-7, 1-6 y 1-6).
Con el partido prácticamente ganado y cuando iba 6-3, 6-2 y 5-1 Sinner comenzó a sentirse mal primero aquejado primero de la cadera y poco a poco evidenciando un golpe de calor por las fuertes temperaturas y el sol que aprieta en París estos días. Los puntos pasaron del lado del número 1 a su sorprendido rival, que remontó del 5-1 al 5-4 más un 0-40 a su favor.
Fue en ese punto cuando Jannik Sinner pidió un parón a la jueza de silla, para marcharse al vestuario junto con el cuerpo médico. Pasados unos minutos, volvió a pista, pero física y hasta visualmente ya era otro.
Entre parones, mareos y vómitos y otro paso por vestuarios, el cuarto set no tardó tampoco en quedar sentenciado para Cerúndolo sin apenas pelea por parte de un Sinner que se agarraba a una milagrosa recuperación que no llegó.
El golpe no es solo de calor para el número 1 del mundo, que seguirá con la 'espina clavada' de Roland Garros, una cita a la que llegaba en 2026 con más sensación que dominio que nunca tras sus éxitos en los Masters 1000 de Montecarlo, Madrid y Roma.
Su abrupto adiós deja el torneo más abierto que nunca, sumado a la ausencia por lesión de Carlos Alcaraz, que anunció semanas atrás su renuncia. Sin ninguno de los dos primeros del ranking ATP, los focos se trasladan a los dos siguientes aspirantes.
Por un lado, el serbio Novak Djokovic, que busca ampliar su histórico palmarés y sumar su 25º Grand Slam a sus 39 años, y por otro el alemán Alexander Zvevev, que persigue su primer grande, en un cuadro donde la afición española mira con ilusión la recientísima eclosión de Rafa Jódar.
