En Zaragoza mandan Mariona o Helena, del Casademont de baloncesto: "Desde las épocas buenas del fútbol no se vivía algo parecido"
Deporte
Deporte

En Zaragoza mandan Mariona o Helena, del Casademont de baloncesto: "Desde las épocas buenas del fútbol no se vivía algo parecido"

Radiografía del Casademont Zaragoza femenino de baloncesto, que se ha convertido por méritos propios en el equipo referencia de la ciudad y de Aragón. 

Las jugadoras del Casademont, en el Príncipe Felipe.Fiba.basketball

En junio del 2020, mientras el mundo trataba de buscar una vacuna contra el coronavirus y las competiciones deportivas se reanudaban en medio de centenares de PCRs y mascarillas, en la ciudad de Zaragoza se estaba poniendo la primera piedra que, sin saberlo en ese momento, iba a transformar el deporte en la ciudad. Ese mes iba a nacer la sección femenina del Casademont Zaragoza de baloncesto.

La capital aragonesa se ha caracterizado por gozar a lo largo del último siglo de grandes referentes masculinos en el mundo del deporte. En el listado aparecen figuras como los futbolistas David Villa, Andoni Cedrún, Juan Señor o Xavi Aguado, los jugadores de baloncesto Lorenzo Alocén, Pepe Arcega o Pablo Aguilar o los componentes del CAI Aragón que llevaron al club a la élite del balonmano nacional.

Sin embargo, ahora no queda ni rastro de esos hombres con los que sentirse identificado. Ahora las que mandan en Zaragoza son ellas.

No hay deportista en Zaragoza con más peso que el que tiene Mariona Ortiz. En la ciudad, como dice la Marea Roja (la afición maña de baloncesto) se hace "lo que diga Mariona". Los niños y niñas quieren parecerse a ella, a Helena Pueyo, Nadia Fingall o Merrit Hempe, igual que en estos últimos años han querido imitar a Vega Gimeno o Leo Fiebich. Zaragoza, se puede decir sin problemas, es de ellas.

Seis años más tarde de ese junio del 2020 y gracias a un crecimiento meteórico, el club ha ganado una Copa de la Reina, ha jugado una final de Liga Femenina y va a disputar la Final Six de la Euroliga en abril ante su público. Casi nada.

Vega Gimeno, retirada desde hace dos temporadas, pero uno de los pilares sobre los que se ha cimentado este equipo, excapitana y la encargada de levantar la Copa de la Reina en 2023, no tiene problemas en decir que "la sección femenina es la que tiene todo el peso en la ciudad por resultados, conexión, trabajo del club" siendo "ellas las más importantes".

"Nadie podía esperar esta velocidad en el crecimiento", afirma el periodista Alex García, que junto a su compañero Jesús Cubría y a la exjugadora Paola Mercadal han retrasmitido desde Aragón TV todos y cada uno de los pasos que se han ido dando.

A Guillermo Lázaro, entrenador en Baloncesto Cristo Rey de Zaragoza, tampoco le quedan elogios para hablar del equipo: "Posiblemente en los peores años del deporte en la ciudad, ellas se han convertido en algo más que un equipo que tiene buenos resultados. Son un auténtico fenómeno social con unas mujeres que son referentes para miles de niñas y niños, pregoneras de las fiestas de El Pilar y embajadoras de Zaragoza por Europa".

Las jugadoras de Casademont Zaragoza celebran la victoria tras ganar a Praga.EFE

Una popularidad común a todo Aragón

El hecho de que la televisión autonómica haya apostado por emitir todos los partidos en abierto, junto a los buenos resultados suyos y los malos del fútbol y de la sección masculina, han conseguido que sean el equipo de todos los aragoneses. Las audiencias marcan una consistencia que no obtiene con esa regularidad ningún otro club femenino en España -ni el Barça de fútbol- y el boom que hay con ellas no se queda en Zaragoza, si no que se extiende a todos los rincones de Aragón.

"Es increíble, desde las épocas buenas del Zaragoza de fútbol no se vivía algo parecido. Tras la refundación de este Basket Zaragoza 2002 yo no había palpado algo igual, ni cuando el masculino llegó a semifinales en 2013. Con ellas la diferencia más grande es que cualquier niño, niña, persona mayor o de mediana edad te puede sorprender hablando de este Casademont. Además, es trasversal a toda la comunidad", afirma el comunicador.

De hecho, las audiencias rara vez bajan del 15% de share y esto pasa independientemente del equipo contra el que jueguen: "Son muy altas y sostenidas en el tiempo y eso es muy difícil de ver. En España a estos niveles seguro que es el único caso. La gente quiere ver al Casademont sin fijarse en el rival".

También se desata la locura en el pabellón Príncipe Felipe. El pasado 25 de febrero, en el decisivo partido para clasificarse para la Final Six contra Praga, asistieron 9.215 espectadores, la cuarta cifra más alta de la historia de la Euroliga. Lázaro destaca que la apuesta del club ha sido "total" y eso se ve en el show en directo que se monta en los partidos con la ambientación y con todo lo que hay, que es igual que en el masculino.

Además, la gente asiste con su camiseta del equipo femenino. "Nunca piensas que un equipo de baloncesto femenino va a tener más relevancia que un equipo de fútbol masculino e incluso de uno femenino, pero lo fundamental ha sido que la afición se ha sentido escuchada e identificada con las jugadoras, esa conexión ha sido clave", asegura Gimeno, que desde que llegó en 2021 ayudó a sentar las bases del proyecto poniendo a la gente como parte indispensable.

García hasta se muestra convencido de que "en cuanto a reconocimiento, difusión y venta de camisetas el grado de identificación de cualquier jugadora del femenino supera al del masculino". Lázaro también confirma esta sensación y apunta que él diría que en el pabellón "la de Mariona es la que más se ve por encima de la de Dubi o Yusta".

Afición, club y jugadoras, juntas de la mano

La identificación con las jugadoras es clave a la hora de crear un vínculo y trascender fuera de la pista. El narrador explica que la gente, gracias al hecho de poder ver los partidos en abierto, "las conocen a todas y las pueden ver dos días por semana, cosa que no pasa con los chicos, que se ven en la televisión de pago".

"Entonces, con ellos o eres socio o si no pagas no sabes quién es el base suplente del masculino, mientras que del femenino tienes muchas oportunidades para verlas. Y encima se lo curran, juegan bien y ganan", remata García, que hasta reconoce que le paran por la calle y le cuenta gente que no ha visto nunca baloncesto, pero que se han enganchado a ellas.

A Gimeno el cariño también se lo devuelve la afición cada vez que visita Zaragoza y confiesa que le han llegado a decir tres personas que han puesto el nombre de Vega a recién nacidos por ella.

Otro aspecto que los tres destacan es la cercanía con la afición y cómo se comportan en el trato cercano, algo que no tiene nada que ver con futbolistas o con jugadores del masculino. "Quedarse cada partido, ir a colegios, hacer eventos, entrenamientos a puertas abiertas ha sido clave porque se ha creado esa vinculación y la afición ve al equipo como suyo y se sienten parte del proyecto", enumera la excapitana.

"Hay una predisposición de todas las jugadoras a fotografiarse y firmar el rato que haga falta tras los partidos”, detalla Lázaro. García menciona que se pueden pegar más de 30 minutos: "Esto no pasa en otras secciones y en otros deportes. Ellas lo han entendido perfectamente y Mariona como capitana y antes Vega son el ejemplo. Eso suma, son personas normales y es mucho más fácil empatizar".

Una influencia que llega a todas las edades

Si García destaca lo que le llama la atención es "la gran cantidad de gente mayor que sigue al equipo", Lázaro, desde su experiencia y conocimiento como entrenador, apunta que cada vez más niñas se quieren apuntar a jugar a baloncesto. Las tienen como espejo al que mirarse para soñar con ser ellas algún día.

"Este seguramente sea el legado más importante que están construyendo y que va más allá de los éxitos en la cancha. Pero ojo, no sólo entre niñas porque ya hay muchos críos que quieren jugar como Mariona o Helena", asegura el entrenador, que lleva 22 años en el mundillo y que confiesa "estar encantado con este crecimiento y con un trato igualitario por parte del club, aficionados o medios de comunicación".

A Gimeno esa sensación también le llega y comenta que la llaman de colegios y clubes para que vaya a dar charlas o a pasar un rato porque han comenzado una sección femenina o han incrementado el número de equipos. "Ojalá siga así", desea. 

Las jugadoras de Casademont Zaragoza celebrando la Copa de la Reina ganada en 2023.Europa Press via Getty Images

Por su parte, García destaca el "gran trabajo" que ha hecho el club yendo a los colegios y fomentando el baloncesto. "La cultura de este deporte ha crecido mucho y en una gran medida ha sido por la explosión del baloncesto femenino, de eso no hay ninguna duda porque básicamente el masculino sigue en el mismo sitio en el que estaba antes de que se creara el femenino", describe.

El ejemplo perfecto son el número de licencias en Aragón. Tal y como informó El Periódico de Aragón, en el lustro de vida de la sección el número de niñas que juega a baloncesto en la región se ha visto incrementado en unas mil jugadoras. Los éxitos del Casademont y ser la sede de torneos como la Copa de la Reina que ganó el propio club han despertado esa llama. "La Copa que ganamos en 2023 para mí fue un antes y un después en el baloncesto femenino español", llega a decir directamente Gimeno.

El papel de Mariona Ortiz, Vega Gimeno y Carlos Cantero

El ejemplo más representativo es el de Mariona Ortiz, que llegó en el verano del 2022 y que con su ejemplo, liderazgo y talento ya se ha convertido en una de las mejores deportistas de la historia del deporte zaragozano y aragonés.

"Una persona no aragonesa con esa influencia y ese arraigo… yo no recuerdo nada parecido desde Xavi Aguado y Andoni Cedrún, un vasco y un catalán que son dos aragoneses más y que forman parte de la sociedad aragonesa. Mariona ha sido en menos tiempo, pero es que lleva cuatro años impresionantes a nivel deportivo y ha conseguido asumir la responsabilidad siendo una líder dentro y fuera de la pista. Hay poca gente que haya logrado esa influencia", apunta García.

Lázaro hasta llega a decir que es "una de las mejores cabezas y una de las mejores personas que ha jugado a este deporte en Zaragoza" y plantea que el club "merece retirar su camiseta cuando cuelgue las botas", aunque él tiene la ilusión de verla como entrenadora en un futuro.

Por su parte, el entrenador Carlos Cantero llegó en 2021 y año tras año ha conseguido mejorar los objetivos que se planteaban a principios de temporada. "Tiene la capacidad de convertir cualquier plantilla en un equipo y de sacar grandes cosas de jugadoras jóvenes como Fiebich, Pueyo o Leite", señala sobre Cantero su colega de profesión.

Ortiz y Cantero, junto a Gimeno, son los responsables principales de este éxito. "Cada uno en nuestro perfil y responsabilidad hemos sido importante. Yo aposté mucho por el proyecto desde el inicio, puse mucho esfuerzo y me siento muy orgullosa de ver el pabellón como está de lleno y todo lo que pasa. Creo que sin esas bases que sentamos todo esto no se hubiera dado. Carlos es igual de partícipe que yo, ha puesto mucho de su lado y Mariona cogió el proyecto con esas bases sentadas, pero ha hecho un trabajo magnífico en hacerlo crecer incluso más allá de los límites que podíamos pensar y lo ha llevado a unos límites del extremo de lo extraordinario", relata la excapitana. 

Ahora, como dicen, hay que disfrutar del momento "porque no sabes cuando se puede terminar", aunque quién sabe si el próximo mes de abril Zaragoza pueda ganar en casa su primera Euroliga. Eso sí, lo que está claro es que ahora a orillas del Ebro y en la capital aragonesa mandan ellas. 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Soy redactor de Virales en El HuffPost, desde donde te contamos la actualidad de una forma muy diferente.

 

Sobre qué temas escribo

El mundo informativo en el que más cómodo me siento escribiendo es el del deporte, especialmente todo aquello que tiene que ver con el polideportivo: baloncesto, atletismo, natación, escalada, taekwondo, etc. También hablo de naturaleza, ciencia y me encargo de hacer reportajes para dar contexto a los protagonistas de esas publicaciones anónimas que ves en redes sociales y de los que no sabes nada más. Además, en mi día a día busco momentos destacados en televisión o redes sociales que puedan ser interesantes para el lector bajo un enfoque Huff.

 

Mi trayectoria

Nací en Barbastro (Huesca) en 1995 y en 2013 emigré a Madrid para estudiar periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), ya que desde pequeño he crecido escuchando la radio y con el objetivo de dedicarme a este mundillo. Aprendí primero en El Heraldo de Aragón y después en la Cadena Ser hasta que en 2019 me saqué un máster en Periodismo de investigación, datos y visualización en la UNIR y entré en El HuffPost. Desde entonces, he crecido de la mano de este medio.

 


 

Cómo contactar conmigo:

 


Más de Deporte

Comentar:
comentar / ver comentarios