Bruselas cambia las normas: Temu y Shein tendrán que pagar por reciclar la ropa que venden
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Bruselas cambia las normas: Temu y Shein tendrán que pagar por reciclar la ropa que venden

La UE impulsa la responsabilidad ampliada del productor en el sector textil.

Las tiendas de ropa de segunda mano están de moda, pero luego está el reciclaje de marcas como Temu o Shein.Getty Images

La Unión Europea quiere poner freno al modelo de usar y tirar en la moda. Bruselas prepara un cambio clave: obligar a las empresas textiles —incluidas plataformas como Temu o Shein— a pagar por la recogida, clasificación y reciclaje de la ropa que venden. El objetivo es claro: reducir los residuos textiles, que ya alcanzan niveles críticos en Europa.

Cada ciudadano europeo genera de media 12 kilos de residuos textiles al año, según datos de la propia UE. Y a escala global, el problema es aún mayor: 120 millones de toneladas de ropa acaban en la basura cada año, según la consultora Boston Consulting Group. Esto equivale a llenar unos 200 estadios de fútbol anualmente.

Qué cambia con la nueva normativa europea

La medida se enmarca dentro de la directiva sobre responsabilidad ampliada del productor (RAP) en el sector textil, aprobada por los Estados miembros en 2025. Esta normativa obliga a las empresas a hacerse cargo del ciclo completo de vida de sus productos, más allá de la venta.

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En la práctica, esto significa que:

  • Las marcas deberán financiar sistemas de recogida y reciclaje.
  • Tendrán que integrarse en organizaciones de gestión de residuos.
  • Se establecerán objetivos mínimos de recogida del 70%.
  • Se buscará alcanzar un 95% de reutilización y un 85% de reciclaje.

El principio es sencillo: quien más contamina, más paga. Y no solo eso. Las tarifas serán más altas para productos de baja calidad, es decir, aquellos que se deterioran rápidamente.

Esto apunta directamente al modelo de la moda rápida, caracterizado por prendas baratas, de corta vida útil y producción masiva.

El colapso del sistema actual de reciclaje textil

Hasta ahora, el sistema de recogida de ropa usada en países como Alemania funcionaba de forma relativamente eficiente. Organizaciones como la Cruz Roja recogían prendas en buen estado, las clasificaban y las revendían en mercados de segunda mano.

Pero ese modelo está en crisis. Hoy, los contenedores están saturados de ropa de baja calidad que no puede reutilizarse. Las telas se rompen antes, las costuras duran menos y muchas prendas no cumplen los estándares mínimos para una segunda vida. 

El resultado son puntos de recogida desbordados, reducción de contenedores en algunas ciudades y costes crecientes para gestionar residuos sin valor.

Según estimaciones de Boston Consulting Group, el valor potencial de estos residuos textiles asciende a 150.000millones de dólares al año. Es decir, no solo es un problema ambiental, sino también económico.

¿Cambiará esto la forma en que compras ropa?

La intención de Bruselas es clara: forzar un cambio en el diseño y producción de prendas. Si fabricar ropa de baja calidad sale más caro, las empresas tendrán incentivos para:

  • Apostar por materiales más duraderos.
  • Facilitar la reparación de prendas.
  • Diseñar ropa reciclable.

Sin embargo, no todos están convencidos. La experta en economía circular Anna Hanisch, de la organización ecologista NABU, advierte en Taz de un problema: la falta de criterios claros en la fijación de precios. Según señala, si las propias empresas gestionan los costes, existe el riesgo de que opten por soluciones más baratas, sin un impacto real en la sostenibilidad.

No es una crítica menor. Ya ha ocurrido en otros sectores, como el de los envases plásticos, donde la regulación no ha logrado frenar del todo el uso de materiales desechables.

La industria textil avisa: costes millonarios

Desde el sector, la reacción no se ha hecho esperar. La Asociación Alemana de la Industria Textil y de la Moda ha calificado la medida como un "riesgo incalculable que asciende a miles de millones".

Las empresas temen un aumento significativo de costes, especialmente aquellas que operan con márgenes ajustados y grandes volúmenes de producción.

La normativa está prevista para entrar en vigor el 17 de junio de 2027, aunque cada país deberá adaptarla a su legislación nacional.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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