Carme Trilla, economista experta en vivienda: "Hemos de superar el estigma absurdo que existe sobre la vivienda protegida; la derecha y la extrema derecha se oponen a construir en barrios de cierto nivel adquisitivo"
"Hay que construir más vivienda como sea".
Carmen Trilla, economista experta en vivienda y conocida activista catalana, cree que debemos quitarnos de encima el estigma en torno a la vivienda protegida. Así lo ha sentenciado durante una entrevista con El Diari de Sabadell, en la que ha presentado un nuevo proyecto en la localidad. La entidad que preside, Cohabitat, junto a su Consistorio, han presentado un acuerdo con el objetivo de aumentar el parque de viviendas de alquiler asequible.
"La diseminación de la vivienda protegida será positiva para los barrios y para el conjunto de la ciudad", celebra la experta en su entrevista con el diario balear. "Debemos superar el estigma absurdo que hay sobre la vivienda protegida. Sabadell se ha construido gracias a los edificios de protección oficial", agrega.
Tal y como ella misma dice, ella atribuye este estigma a la derecha y a la extrema derecha "que se opone a construir vivienda social en barrios de cierto nivel adquisitivo". "Lo que tenemos que entender todos es que esto es una ayuda para las clases medias que pasan muchas dificultades y también un elemento de integración", añade.
El organismo que preside, Cohabitat, una entidad sin ánimo de lucro tiene el objetivo de abastecer y gestionar vivienda social o de alquiler asequible. "Es un concepto que existe aquí, en Francia, en Inglaterra con las housing associations... A medio plazo, queremos convertirnos en una nueva figura: proveedores sociales de vivienda", define.
El aumento de los alquileres: una combinación de factores
Según Trilla, la crisis inmobiliaria es una combinación de varios factores. "En el año 2017, cuando salimos de la crisis inmobiliaria, el mercado de la vivienda se encaminó por primera vez al alquiler y no a la compra", introduce. Por ello, la demanda creció y con ello los precios.
Además, explica, hay que sumar el hecho de que la población en España ha aumentado a más de un millón de personas. "Todas estas personas que llegan se ponen donde pueden: bajo un puente, alquilando habitaciones...", explica en su conversación con el medio de comunicación".
"Si sumas que han cambiado el límite de los contratos hasta los cinco y a los siete años, pues tenemos menos rotación y menos posibilidades de acceso al alquiler", explica. "Ha sido una bomba de relojería", culminas.