El plazo para presentar la declaración de la renta acaba: los errores más comunes si la haces con prisa
Presentar la declaración de la renta dejándote guiar por los impulsos nunca es buena idea. Estas son las equivocaciones que vas a cometer si no revisas el borrador detenidamente.

La campaña de la renta empieza su recta final. Puedes presentar el trámite a la Agencia Tributaria hasta el 30 de junio. Además, tienes ya a tu disposición la modalidad presencial en las oficinas de Hacienda. Un funcionario te ayudará a presentarla resolviendo dudas durante el proceso.
Apunta bien la fecha en rojo. El 30 acaba el plazo para todas las modalidades, y en caso de que estés obligado a presentarla te enfrentas a una posible sanción de Hacienda.
Aunque quede poco tiempo, no es buena idea que te dejes guiar por las prisas. En estos momentos es cuando más errores puedes cometer, y una equivocación en la renta te hará perder dinero en forma de sanción o simplemente al no aplicar las deducciones a las que tenías derecho.
Hay muchos errores a evitar, y es importante repasarlos para no caer en ellos y que te lleves un disgusto:
Olvidar las deducciones a las que tienes derecho
Un clásico. Los contribuyentes suelen tener claras las deducciones que más dinero aportan, como las del alquiler de vivienda, pero hay otras que pasan desapercibidas.
Por ejemplo, hay comunidades que ofrecen deducciones por la cuota del gimnasio, mientras que otras permiten deducirte los gastos veterinarios. Es cuestión de repasar las desgravaciones específicas de tu comunidad para estar seguro.
Aplicar una deducción puede ser la diferencia entre que la renta te salga a pagar o a devolver.
No incluir algunos ingresos
Es otro error habitual. Si tienes diferentes fuentes de ingresos es necesario incluirlas todas.
Esto puede ser más frecuente en los autónomos, ya que tienen diferentes pagadores, pero también puede ocurrir si eres asalariado de una empresa y obtienes ingresos de otras fuentes. Por ejemplo, al tener un piso alquilado o por haber ganado un premio económico.
Hacienda suele enviar cartas antes de que finalice el plazo de la renta advirtiendo de estos errores. Pero cuanto más tardes en presentarla, menos posibilidades de que la Agencia Tributaria te avise.
Podrías haber presentado la renta conjunta
Al presentar la renta deprisa y corriendo no lo has pensado lo suficiente y entonces caes en la cuenta: podrías haber presentado la renta conjunta.
Esta opción es recomendable si uno de los miembros de la pareja no percibe ingresos o existe mucho desequilibrio económico entre ambos. Hay casos en los que no está tan claro, por eso merece la pena repasarlo con calma y tomar la mejor decisión.
Saltarte los plazos
Ya sabes que Hacienda permite presentar la renta hasta el 30 de junio. Pero las obligaciones del día a día o un simple despiste te puede llevar a que olvides el plazo y que no la presentes en el momento debido.
Si no estabas obligado a presentarla, pierdes la posibilidad de ahorrar dinero con las deducciones. Y si estabas obligado la situación se agrava: Hacienda puede sancionarte con hasta el 150% de la cantidad que debías pagar.
No fraccionar el pago
¿La declaración de la renta te ha salido a pagar? No te asustes, Hacienda permite que fracciones el pago en dos tiempos. El primero al presentar el trámite, y el segundo en el mes de noviembre. La cantidad a pagar es la misma, pero no tienes que ingresarla de golpe.
Si presentas la renta a última hora y con prisas, puede suceder que te saltes esta opción. Tienes que marcarla antes de presentar el borrador.
Incluir gastos como autónomo que no están justificados
Los trabajadores por cuenta propia tienen la posibilidad de deducir ciertos gastos asociados a su trabajo, por ejemplo, el seguro de hogar o el seguro del coche. Otros gastos, como parte de la factura energética en la vivienda, son también deducibles.
Pero para ahorrar dinero gracias a ello, es necesario que cumplas con los requisitos exigidos. El más importante suele ser que los gastos estén estrechamente relacionados con tu actividad.
Resulta esencial que reúnas toda la documentación que lo acredite, ya sea en forma de facturas u otros papeles, antes de aplicar dichas deducciones. De lo contrario podrías tener problemas con Hacienda.
Errores en tus datos personales
Es posible que Hacienda no esté al tanto de los cambios en tu vida personal. Por ejemplo, si has cambiado de vivienda, te has casado o has tenido hijos.
Cualquier cambio de este calado te obliga a actualizar tus datos personales en la renta. Esto es así porque algunos cambios en el estado civil influyen en la carga fiscal del contribuyente.
