El Gobierno británico pide a los ciudadanos que ya no se unan a la cola de la capilla ardiente de Isabel II

Después de que el tiempo de espera subiera hasta 14 horas, han hecho el anuncio y por tanto, los ciudadanos que se han quedado fuera podrán intentarlo este sábado.
Largas filas en Londres hasta Westminster.
Largas filas en Londres hasta Westminster.
WPA Pool via Getty Images

El Gobierno británico pidió este viernes a los ciudadanos que no se unan durante al menos seis horas a la fila para visitar la capilla ardiente de la reina Isabel II debido a que se ha alcanzado el máximo de capacidad.

En un mensaje a través de Twitter, el Ministerio de Cultura señaló que la entrada a la cola “ha sido paralizada durante al menos seis horas”, por lo que instó a todo el mundo a no sumarse a las decenas de miles de personas que la forman ahora mismo.

Se calcula que el tiempo de espera en estos momentos supera las 14 horas y la extensión de la fila se acerca a los ocho kilómetros.

La cola que se inicia en Westminster Hall, el edificio más antiguo del complejo parlamentario en el corazón de Londres, alcanza en este momento el parque Southwark, en el barrio de Rotherhithe, en el sureste de la capital, tras extenderse a lo largo de la orilla sur del río Támesis.

“Southwark Park ha alcanzado (el máximo de) su capacidad. La entrada se pausará durante al menos seis horas. Sentimos cualquier inconveniencia. Por favor, no intenten unirse a la cola hasta que reabra”, señaló el ministerio en un mensaje a las 09:50 hora local (08.50 GMT).

Decenas de miles de personas han visitado desde la tarde del miércoles la capilla ardiente de la difunta soberana, que permanecerá abierta hasta la misma mañana del lunes, cuando se oficiará el funeral de Estado en la cercana abadía de Westminster.

Carlos III y sus hermanos, Ana, Andrés y Eduardo, celebrarán este viernes en la capilla ardiente la “vigilia de los príncipes”, la tradición de velar el ataúd, como lo hicieron el lunes en la catedral de St. Giles en Edimburgo.

El féretro de Isabel II llega a Westminster