El papa Francisco avala por primera vez el envío de armas a Ucrania: "Una decisión política moralmente aceptable"

Y defiende el diálogo con Rusia aunque "huela mal".
Francisco, en un reciente acto
Francisco, en un reciente acto
NurPhoto via Getty Images

El papa Francisco cambia el discurso y avala, por primera vez, el envío de armas a Ucrania. A bordo del avión papal, en una comparecencia ante los medios que le acompañan, el sumo pontífice ha calificado la entrega de material militar a Kiev como “decisión política moralmente aceptable si se hace en determinadas condiciones”.

Para Francisco “la intención es fundamental” cuando se envían armas para la defensa, porque “defenderse es lícito”. “El derecho a la defensa sí, pero sólo usado cuando es necesario”, ha añadido. En esta línea, ha insistido en que esa misma decisión política de apoyar a Ucrania con material militar “es inmoral cuando puede provocar más guerras o sirve sólo para vender armas”.

Para el cabeza de la Iglesia católica, “fabricar armas es un negocio asesino” y que alguien le explicó que “si se dejasen de vender armas, se resolvería el hambre del mundo, o se daría educación a todos”.

“El derecho a la defensa sí, pero sólo usado cuando es necesario”

También se ha referido, en términos más que claros, a la opción de que los estados dialoguen con Rusia en un intento de mediación, vía que vienen desarrollando líderes como Emmanuel Macron, Olaf Scholz o Antonio Guterres, entre otros. Para Francisco, es algo necesario, ya que con el diálogo “se obtiene otro punto de vista”. “Yo no excluyó el diálogo con naciones en guerra, aunque sean el agresor. Se tiene que hacer, aunque sea algo que huela mal, pero se tiene que hacer porque, si no, cerramos el único diálogo para la paz”, ha añadido.

“Siempre es difícil entender el diálogo con los Estados que han comenzado la guerra. Es difícil, pero no tenemos que descartarlo, tenemos que dar la oportunidad de diálogo a todos, porque siempre existe la posibilidad de que se puedan cambiar las cosas”, ha apuntado Francisco siempre evitando referirse específicamente a Rusia.

Sus palabras han llegado a su vuelta de Kazajistán, donde ha clausurado el VI Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales. Allí, horas antes, había advertido del nefasto “efecto dominó” que pueden desencadenar las guerras y pidió a los líderes mundiales que se comprometan “en favor de la paz y no de las armas”.