Emiliano, dueño de una serpiente pitón: "Lleva 4 meses sin comer porque solo quiere ratones vivos y ya no los venden; el veterinario dice que no comerá otra cosa tras 15 años con esa dieta"
La familia pide ayuda urgente para encontrar criadores o tiendas que vendan ratones vivos.

Una pitón bola llamada Snake (poco original) lleva cuatro meses sin comer y su familia teme por su vida. El motivo no es una enfermedad ni un problema veterinario, sino algo mucho más inesperado: solo quiere comer ratones vivos, pero ese tipo de alimento ha dejado de venderse en muchas tiendas por cambios en la normativa y en las políticas de los comercios.
Su dueño, Emiliano Zambelli Gat, ha hecho público el problema en declaraciones recogidas por el diario italiano Il Gazzettino. Según explica, la serpiente lleva 15 años alimentándose exclusivamente de ratones blancos vivos, una dieta a la que se acostumbró desde pequeña.
Ahora que ese suministro ha desaparecido, Snake se niega a comer cualquier otra cosa, lo que ha encendido las alarmas en la familia.
Una dieta muy concreta durante 15 años
La pitón bola no necesita comer a diario. De hecho, estos reptiles suelen alimentarse cada tres o cuatro meses, dependiendo de su tamaño y metabolismo. Pero en este caso el tiempo empieza a ser preocupante.
Snake siempre fue alimentada con ratones vivos comprados en tiendas de animales de Belluno, en el norte de Italia. Durante años no hubo problemas para encontrarlos.
"Éramos felices en Belluno; los comprábamos en la tienda", explica Zambelli. Cuando en algún momento faltaban, la familia se desplazaba a la localidad cercana de Sedico para conseguirlos.
El problema apareció recientemente. Según cuenta su dueño, las tiendas dejaron de vender ratones vivos de un mes para otro, después de que las normas sobre bienestar animal se volvieran más estrictas.
No quiere ratones congelados ni otros alimentos
Ante la falta de ratones vivos, la familia intentó varias alternativas que suelen utilizarse con serpientes en cautividad. Muchas tiendas venden ratones congelados, que se descongelan antes de ofrecérselos al animal. Pero Snake no los acepta.
"Intentamos darle ratones congelados y sangre de pollo, pero nada, no quiere saber nada", explica su dueño.
La situación preocupa especialmente porque, según el veterinario que ha revisado al animal, cambiar la dieta de una serpiente que lleva 15 años acostumbrada a lo mismo puede ser prácticamente imposible. "El veterinario nos dijo que si lleva tanto tiempo con una dieta determinada, probablemente no comerá otra cosa", asegura Zambelli.
La única alternativa: alimentarla por sonda
En casos extremos, los veterinarios pueden recurrir a la alimentación asistida, introduciendo alimento directamente en el estómago del animal mediante una sonda. Sin embargo, esta técnica tiene limitaciones.
Según explica la familia, el veterinario les ha advertido de que solo se puede hacer unas pocas veces, porque es un procedimiento invasivo y estresante para el reptil. Por eso ahora la prioridad es encontrar una solución antes de que la situación empeore.
Una búsqueda urgente para salvar a la serpiente
Ante la falta de opciones, Emiliano Zambelli y su familia han iniciado una búsqueda urgente de criadores o tiendas que todavía vendan ratones vivos. "Si hay criadores privados o alguien sabe de algún negocio que los venda, por favor que nos avise", pide el propietario.
La preocupación es creciente porque, aunque las pitones pueden pasar largos periodos sin comer, cuatro meses ya empiezan a ser un tiempo delicado, especialmente si el animal se mantiene activo y no acepta alimento. Mientras tanto, Snake sigue rechazando cualquier alternativa.
