¿Es igual la bajada de impuestos de Puig que la de Moreno Bonilla?

Andalucía ha suprimido el impuesto de Patrimonio mientras que la Comunidad Valenciana tiene uno de los más duros de España
El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y el de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla
El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y el de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla
EFE

El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, se unió este martes a la guerra fiscal abiertas entre las diferentes comunidades autónomas en vísperas de la cita electoral de mayo. El líder de los socialistas valencianos anunció una reforma en los impuestos que, según sus datos, beneficiará de forma directa a 1.344.000 valencianos, que representan el 97,4% de los contribuyentes de esta comunidad.

En concreto, adelantó que aumentará en un 10% la cuantía exenta de tributación a los ciudadanos, habrá una nueva tarifa autonómica del IRPF en este ejercicio y ampliará las deducciones y bonificaciones fiscales, de manera que todas las deducciones aumentarán un 10%.

El llamado a esta rebaja fiscal ha provocado discrepancias con el Gobierno central, que desde hace dos semanas mantiene un pulso con el PP por la bajada de impuestos. Especialmente desde que Moreno Bonilla adelantó que Andalucía bonificará al 100% el impuesto sobre el patrimonio. El Ejecutivo, a través de su portavoz, pidió “responsabilidad” a las CC.AA. y recordó que la prioridad es “no recortar derechos y prestaciones”. Pero el pistoletazo ya se ha dado y otras regiones gobernadas por socialistas como Aragón o Extremadura han abierto la puerta a la reducción de tributos. No a los ricos, como enfatizan, pero en definitiva bajada de impuestos.

Un impuesto del patrimonio más duro en Valencia

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla
Europa Press News via Getty Images

Pero, ¿qué diferencias hay entre las medidas anunciadas por Moreno Bonilla en Andalucía y las de Puig en Comunidad Valenciana? Como ya hemos señalado, el presidente de Andalucía llevó a cabo la supresión del impuesto de patrimonio en Andalucía con una bonificación del 100% y la deflactación de la tarifa autonómica del IRPF a los tres primeros tramos del gravamen, hasta 40.000 euros.

La eliminación del impuesto de patrimonio es una medida que sólo afecta a los andaluces más ricos. Concretamente, a un 0,2% de los ciudadanos de la Comunidad, aquellos que gozan de mayor patrimonio ya que grava la riqueza de los contribuyentes superior a los 700.000 euros. En 2020 fueron 16.785 contribuyentes andaluces los que pagaron el impuesto de Patrimonio, ingresando en las arcas 93 millones de euros. En 2021, según datos provisionales del Ministerio de Hacienda, la recaudación por Patrimonio ascendió a 120 millones. En este caso, los contribuyentes que tuvieron que pagar dicho impuesto ascendieron a 20.661. Su supresión provoca una merma en las arcas públicas de en torno al 0,6% de la recaudación total.

En la Comunidad Valenciana no sólo se mantiene el impuesto del patrimonio, sino que es uno de los más ‘agresivos’ de España. En esta región lo pagan las personas con un patrimonio superior a 500.000 euros, sin contar el valor de su vivienda habitual.

Es decir, el límite para pagar este impuesto segundo más bajo de España después de Aragón, ya que en la mayoría de CCAA (incluida Andalucía) está en 700.000 euros. Su recaudación este año va ya por 187 millones de euros y lo pagan, según Puig, el 0,5% de los valencianos.

Deflactación del IRPF: hasta cuatro tramos en la Com. Valenciana

También hay diferencias en la propuesta de deflactación del IRPF de ambas regiones. En Andalucía será del 4,3% en los tres primeros tramos, hasta los 40.000 euros. En la Comunidad Valenciana, el ajuste fiscal beneficiará a los cuatro primeros tramos; es decir, aquellas rentas que estén por debajo de los 60.000 euros. La diferencia es significativa.

Eso sí, Puig no ha publicado aún la nueva tabla del IRPF y no se sabe cómo quedará el impuesto con su rebaja, aunque sí avanzó que será progresivo a diferencia de las aprobadas en Madrid (el 4,1% de reducción para todos los tramos) en Andalucía (el 4,3% para los tres primeros tramos) y en Murcia (el 4,1% también para los cuatro primeros).

Según los cálculos de Puig, las rentas de 10.000 euros se ahorrarán un 21% en la tributación, lo que supone un ahorro de 94,5 euros; las de 20.000 lo harán un 7,3%, que traducido en euros supondría un 117 euros de ahorro; y las de 30.000 se ahorrarán un 2,2%, que supondría alcanzar un ahorro de 67 euros anuales.

Puig, más ‘generoso’ con el mínimo personal y familiar

Puig también va a elevar un 10% el mínimo personal y familiar que queda exento de tributación, que pasa de 5.550 a 6.105 euros. En Andalucía, la subida ha sido del 4,3% hasta los 5.790 con carácter general. Esta medida, en teoría, beneficiaría a todas las rentas. Sin embargo, Puig asegura que sólo afectará a los que tengan una renta menor a 60.000 euros sin detallar cómo llevará a cabo dicha discriminación en contra de las rentas más altas.

La tercera medida de Puig es el aumento en un 10% de todas las deducciones y la elevación del límite de renta para poder beneficiarse de ellas. El incremento del límite es muy importante, un 20%, ya que pasa de 25.000 a 30.000 euros.

En definitiva, Puig considera que su reforma fiscal supondrá un ahorro medio de 111 euros por contribuyente en la Comunidad Valenciana y un ahorro global de 149 millones a las familias, mientras que Moreno Bonilla plantea que sus medidas “dejará en los bolsillos de los ciudadanos” andaluces 360 millones con el nuevo paquete fiscal aprobado. Anuncios de medidas con claro tinte electoral que inflaman la competencia fiscal entre las distintas comunidades autónomas a las puertas de las urnas.